El microcentro está muy diferente a lo que suele estar: la zona del Mercado del Norte está totalmente vacía. Dos columnas cedieron en el mediodía del viernes y la zona permanece acordonada.
No se puede pasar en vehículo y tampoco está permitido el acceso a peatones por el peligro que representa un posible derrumbe. El principal problema es que los trabajadores están sin poder vender absolutamente nada y todos los comercios están cerrados.
Las autoridades descartaron que el edificio se derrumbe, pero de todos modos la restricción es total. Hay cercados más de 50 metros para tratar de minimizar riesgos.
Se supone que el sábado ya se apuntalaron las dos columnas averiadas y que se empezó a trabajar en columnas nuevas. Además, los trabajadores aseguran que las autoridades estimaron al menos 15 días más de cierre porque no habrá solución todavía.
