A más de tres semanas de la desaparición de Raúl Alfredo Moyano, el docente jubilado de 59 años oriundo del departamento Río Seco y radicado en la Patagonia, los equipos de rescate ampliaron el rastrillaje en el cerro Ñuñorco Grande, en la zona de El Mollar y Tafí del Valle. El último contacto se registró el 12 de octubre cerca de las 17 horas, cuando el montañista avisó por WhatsApp a su familia que iniciaba el descenso tras haber enviado fotografías y videos durante el ascenso solitario.
El director general de Fuerzas Especiales de Tucumán, Mariano Domínguez, confirmó que se recorrieron los filos de montaña del sector sureste y que la mejora en las condiciones meteorológicas permitirá retomar las tareas con el helicóptero provincial. En las últimas horas se sumaron diez gendarmes especializados en rescate de alta montaña procedentes de La Rioja y de San Antonio de los Cobres, en Salta, además de personal de la Policía Federal Argentina con canes rastreadores.
Estas incorporaciones se añaden al despliegue que sostienen la Policía de Tucumán, el grupo C.E.R.O., Bomberos Voluntarios, efectivos del Ejército, especialistas de Búsqueda y Rescate de Alta Montaña de Mendoza y brigadistas de Catamarca, quienes enfrentaron semanas de tormentas, granizo, barro y bajas temperaturas que limitaron los avances aéreos. La búsqueda se concentra ahora en sectores de difícil acceso de la Quebrada del Portugués, sin que hasta el momento se hayan registrado hallazgos que permitan determinar el paradero del docente.
El operativo, que ya contó con campamentos en cumbre, drones y revisiones de sectores previamente rastrillados, no tiene fecha de cierre. Las autoridades provinciales aseguraron que los recursos están garantizados mientras se mantiene la hipótesis de localizar con vida al montañista, en un terreno hostil marcado por quebradas profundas y niebla recurrente.

