Durante las primeras horas de hoy miércoles se desplegó un operativo en el Aeropuerto Internacional Cataratas del Iguazú, en Misiones, después del despegue de un avión Gulfstream G400 que esperaba al senador brasileño Flavio Bolsonaro, excandidato presidencial de ese país. La aeronave sobrevoló territorio paraguayo tras abandonar la pista.
El jet, de matrícula argentina LV-JQW y perteneciente a la empresa Baires Fly S.A., no había conseguido durante la noche del martes la autorización de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) para despegar con destino a Miami. Finalmente, en la madrugada del miércoles partió desde la terminal misionera, aunque su destino exacto no había trascendido en ese momento.
Además de la policía local, apostada en las adyacencias del aeródromo, efectivos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) se encontraban en la pista desde donde despegó el Gulfstream de color blanco. La versión sobre la posible presencia de Bolsonaro —derrotado en el balotaje frente a Lula da Silva— en el Litoral argentino se originó en la información de que el senador pretendía ingresar al país para abordar esa aeronave rumbo a Estados Unidos, en el marco de la prohibición de salida dictada por la Justicia brasileña a raíz de las causas en su contra.
Una vez que el episodio en el noreste de Misiones adquirió repercusión nacional, la diputada nacional Marcela Pagano se pronunció. “Presenté denuncia penal en la Justicia Federal de Puerto Iguazú. Flávio Bolsonaro tiene prohibido salir de Brasil por orden judicial. Los medios ubican su ingreso clandestino por Iguazú, un jet de matrícula argentina esperándolo para volar a EE.UU. y a la ANAC frenando ese despegue. Mientras tanto, el Gobierno dice que ‘nunca ingresó’”, afirmó la legisladora por la provincia de Buenos Aires.
Un elemento que acrecentó las suspicacias fue el ingreso a alta velocidad al predio del aeropuerto de Puerto Iguazú de una camioneta blanca completamente polarizada, custodiada por patrulleros policiales y con patente brasileña.
En un posteo en la red social X, Pagano sugirió una posible complicidad en los movimientos del excandidato. “Si entró, alguien lo dejó entrar. Si lo quisieron sacar por un aeropuerto federal, alguien miró para otro lado”, escribió. Además, solicitó “preservar las cámaras del puente y del aeropuerto, los planes de vuelo, la lista de pasajeros y el contrato del chárter, e investigar por tráfico de personas en tránsito e incumplimiento de los deberes de funcionario público”. Añadió: “La frontera argentina no es un pasillo VIP de nadie. La soberanía no se negocia ni se presta. Fiel al compromiso de seguir dando testimonio en tiempos difíciles”.
Confirmación oficial
Migraciones -que el martes por la mañana había afirmado que no tenía notificada ninguna entrada de Bolsonaro- publicó a las 02.01: “La Dirección Nacional de Migraciones informa que a las 22:50 horas del día 27/10 ingresaron por el paso fronterizo del Puente Internacional Tancredo Neves en la provincia de Misiones los ciudadanos Flavio Nantes Bolsonaro, Fernanda Antunes Figueira Bolsonaro, Carolina Figueira Bolsonaro y Luiza Figueira Bolsonaro, quienes lo hicieron con documentación hábil de viaje sin ningún impedimento legal para el ingreso al país, asimismo los tránsitos fueron registrados por la autoridad de aplicación sin incidentes”.
Además, desde la dirección que está bajo la órbita del jefe de Gabinete, Diego Santilli, agregaron que “a las 23.30 la comitiva ingresante abordó un vuelo privado despachado por la compañía Baires Fly S.A. con destino a la ciudad de Guayaquil, Ecuador, según se informó en el plan de vuelo”.
El asesor presidencial Santiago Caputo también se refirió al asunto, aunque sin aludir directamente al episodio. “La cobertura periodística del día de hoy debe haber sido probablemente uno de los papelones más grandes del periodismo mundial de la historia”, comenzó. “Dijeron cualquier cosa. Se desdijeron. Lo volvieron a decir. Todo con el mismo nivel de certeza y animosidad. En todas partes del mundo. No sé quién es el que los sacó a pasear en chota pero toda mi admiración”, cerró, en una expresión que dejaba abierta la posibilidad de que el senador brasileño no hubiera llegado a pisar suelo estadounidense.
Según fuentes cercanas al clan Bolsonaro con contactos en la Casa Blanca, citadas por el diario Folha de Sao Paulo, el gobierno de Donald Trump estuvo al tanto de la salida del excandidato de territorio brasileño. Previamente se había señalado que le concederían asilo político, aunque el Departamento de Estado no confirmó esa versión. “Según un aliado del clan, el gobierno estadounidense habría participado activamente del plan para sacar a Flavio Bolsonaro de Brasil”, consignó el matutino paulista.
El diario O Globo, por su parte, informó que durante la noche del martes Flavio había aterrizado en Miami y había sido recibido allí por su hermano Eduardo Bolsonaro, aunque sin confirmaciones oficiales.

