A nueve días de la desaparición de Raúl Alfredo Moyano en el cerro Ñuñorco Grande, en El Mollar, el operativo de búsqueda incorporó un helicóptero provincial y consolidó un campamento de avanzada a 3.180 metros de altura en la cumbre, con el fin de acortar los tiempos de traslado y sostener rastrillajes más prolongados en los sectores prioritarios. El docente rural jubilado, de 59 años y residente en Bariloche, había ascendido en solitario el lunes 12 de octubre, comunicó haber alcanzado un punto cercano a la cima alrededor de las 17 y anunció el inicio del descenso, tras lo cual no volvió a establecerse contacto.
Una antena de telefonía ubicada en Los Sarmientos captó una señal de su celular el miércoles 14 de octubre, dos días después del último mensaje conocido, lo que reorientó los esfuerzos hacia los sectores sur y sureste del cerro, en dirección a la ruta provincial 307 y al paraje El Indio en la Quebrada de los Sosa. El helicóptero, que aterrizó en la cancha de El Pantalito, reduce a cinco o seis minutos trayectos que por tierra demandan unas tres horas de caminata y ya trasladó a dos rescatistas con equipo para permanecer entre tres y cuatro días en altura antes de ser relevados.
El jefe de la Policía de Tucumán, Joaquín Girvau, precisó que entre 80 y 90 personas participan del despliegue, que incluye efectivos locales, fuerzas nacionales, bomberos, baqueanos de la zona, drones con cámaras térmicas y canes adiestrados, en un terreno marcado por quebradas profundas, vegetación densa y condiciones climáticas adversas que incluyen niebla, lluvias y barro. La hipótesis principal sostiene que Moyano se desorientó durante el descenso por el mal tiempo y permanece aislado en algún punto de difícil acceso, sin posibilidad de desplazarse por sus propios medios.
La pareja del docente, Liliana Tunkiewiez, que se encuentra en Río Negro, sostuvo que “es muy poco lo que se está invirtiendo en la búsqueda” y reclamó un mayor respaldo de las autoridades políticas, al señalar que el gobernador no se acercó a la base para dar una palabra de aliento ni impulsar más recursos. También pidió la incorporación de especialistas con experiencia en el cerro —incluido un rescatista que se encuentra en Australia, cuyo traslado estimó en unos cuatro millones de pesos— y la aceptación de ayuda de otras provincias, al tiempo que aclaró que no cuestiona el trabajo de los bomberos y demás equipos ya desplegados.
Moyano, oriundo de Río Seco en el departamento de Monteros, desarrolló gran parte de su carrera como maestro, director y supervisor en escuelas rurales de Río Negro, entre ellas El Manso, Pilcaniyeu y Río Villegas, y se jubiló hace pocos meses. Con experiencia previa en trekking en la Patagonia y en el norte del país, midió aproximadamente 1,70 metros, era de contextura robusta, tenía cabello canoso, barba corta y tatuajes de un cóndor y del escudo de River Plate en los brazos. La búsqueda se mantiene con la premisa de encontrarlo con vida, mientras los equipos aprovechan las ventanas de mejor clima para ampliar los rastrillajes desde la base en altura.

