Tres personas fueron aprehendidas y más de 100 dosis de cocaína quedaron secuestradas tras una serie de allanamientos que la Dirección de Drogas Peligrosas realizó en distintos puntos del sur tucumano. Los procedimientos tuvieron lugar en Concepción, Aguilares y Monteros y surgieron a partir de investigaciones policiales y denuncias anónimas de vecinos.
Los operativos permitieron además incautar dinero en efectivo, teléfonos celulares, balanzas de precisión y un arma de fuego de fabricación casera tipo tumbera.
Desde la fuerza señalaron que dos de los procedimientos se concretaron en Concepción y Aguilares. La investigación quedó bajo intervención de la UFINAR Concepción, a cargo del fiscal Miguel Varela.
El subdirector de la DIGEDROP, comisario mayor Rufino Medina, explicó que el personal realizó tareas de campo antes de solicitar las órdenes judiciales. Según detalló, esas tareas permitieron reunir elementos que confirmaron la presunta venta de estupefacientes en los domicilios investigados.
“En la fecha, personal de DIDROP Concepción llevó a cabo dos medidas de allanamiento, uno de ellos en la ciudad de Concepción y otro en Aguilares dado que en estos dos lugares se estaban comercializando sustancias prohibidas.
Luego de contar con el oficio investigativo proveniente de UFINAR Concepción a cargo del doctor Varela, personal de calle realizó las tareas de campo correspondientes y estas no dejaban dudas, allí se comercializaban estupefacientes”, detalló Medina.
Con las órdenes de allanamiento en mano, los efectivos ingresaron a una vivienda de Concepción y a otra ubicada en el barrio San Carlos de Aguilares. Allí encontraron las dosis de cocaína y el resto de los elementos incorporados a la causa.
“Es así como hoy, ya contando con el oficio judicial de allanamiento y en presencia de dos testigos, se irrumpió en estos inmuebles, uno en Concepción y el otro en el Barrio San Carlos de Aguilares. En el interior se pudo secuestrar bochitas de cocaína, dinero en efectivo, balanzas de precisión, celulares y aprehendimos a los principales investigados una mujer y dos hombres, quienes además son reincidentes en la venta de sustancias prohibidas”, dijo el subdirector.
Una denuncia de madres permitió otro allanamiento
La investigación también alcanzó a Monteros. Allí, la intervención policial comenzó a partir del reclamo de un grupo de madres que acudió a la base operativa para denunciar de forma anónima la presunta venta de cocaína en un domicilio.
Según Medina, las mujeres alertaron que sus hijos acudían al lugar para comprar drogas.
“Un grupo de madres se presentaron en la base operativa, manifestando que estaban cansadas de ver cómo sus hijos se llegaban hasta un inmueble a comprar cocaína; se les recibió la correspondiente denuncia, siempre en forma anónima, haciéndose eco al instante la UFINAR Sur”, dijo Medina.
Con las pruebas reunidas durante la investigación, la Justicia autorizó el allanamiento. El procedimiento terminó con la aprehensión del principal sospechado y el secuestro de cocaína.
Investigación iniciada por vecinos
El jefe de la DIDROP Concepción, comisario Miguel Castillo, también explicó cómo comenzó uno de los expedientes. En este caso, la alerta llegó a través de vecinos del sector, quienes denunciaron de forma anónima la presunta comercialización de estupefacientes.
“inicia a raíz de una denuncia de los vecinos, totalmente anónima, nos ponía en conocimiento acerca de que en este lugar se comercializaban estupefacientes. Se recibió la denuncia y se solicitó el oficio de investigación al doctor Miguel Varela. Un equipo de calle de DIDROP llevó a las pruebas suficientes al fiscal, y solicitaron medidas de allanamiento que fueron otorgadas y ejecutadas en la fecha de manera simultánea con colaboración de DIDROP Alberdi, DIDROP Simoca y DIDROP Bella Vista, procediendo al secuestro de más de 100 bochitas de cocaína, teléfonos celulares, un arma de fuego de fabricación casera del tipo tumbera, de esta manera procedemos a cerrar dos kioscos que vendían drogas a los chicos de estos barrios”.
De acuerdo con la Policía, los tres procedimientos permitieron desarticular puntos de venta de cocaína que tenían entre sus principales compradores a menores de edad. Las actuaciones quedaron bajo intervención de las fiscalías correspondientes.

