Un ciudadano boliviano que permanecía internado bajo custodia de Gendarmería Nacional se fugó del Hospital Ángel C. Padilla y es buscado por efectivos de esa fuerza y de la Policía de Tucumán. El hombre había sido detenido bajo la sospecha de transportar cocaína dentro de su cuerpo, una modalidad conocida como “capsulero” o “mula”.
El procedimiento comenzó cuando los gendarmes detectaron al sospechoso mientras viajaba en un colectivo de larga distancia con destino hacia el sur de la provincia. Ante la sospecha de que podía haber ingerido cápsulas con droga, los efectivos resolvieron trasladarlo al Padilla para que permaneciera bajo control médico.
El hombre quedó internado hasta completar la evacuación de la sustancia que, según la investigación, llevaba en su organismo. La vigilancia quedó a cargo de personal de Gendarmería.
La fuga se produjo cuando el detenido aprovechó un descuido durante la custodia y logró abandonar el hospital. Una vez que las fuerzas advirtieron lo ocurrido, se puso en marcha un operativo para localizarlo, aunque hasta el momento no pudieron recapturarlo.
El episodio tomó estado público durante las últimas horas del viernes 18 de septiembre. Desde entonces, Gendarmería y la Policía de Tucumán intensificaron los procedimientos para dar con el paradero del prófugo. Además de establecer dónde se encuentra, la investigación deberá determinar cómo consiguió evadir la vigilancia dentro del centro asistencial y si existieron responsabilidades por la fuga.
Un allanamiento en Banda del Río Salí
La búsqueda del sospechoso se desarrolló en paralelo con otras medidas vinculadas con la investigación por narcotráfico. El jueves por la noche se realizó un allanamiento en Banda del Río Salí, en un domicilio señalado como un supuesto “quiosco” de venta de drogas.
Por el momento, las fuentes consultadas no informaron públicamente si ese procedimiento permitió establecer una conexión directa con el hombre que escapó del Padilla. La investigación continúa bajo intervención de las autoridades judiciales correspondientes.
El caso volvió a poner el foco sobre una modalidad utilizada para el traslado de estupefacientes: la ingesta de cápsulas con droga para atravesar controles y transportar la sustancia dentro del organismo. En este caso, el sospechoso quedó bajo atención médica en uno de los principales centros de salud de Tucumán, pero consiguió escapar antes de quedar nuevamente a disposición de la Justicia.

