La prestación del servicio de colectivos en Tucumán quedó sujeta a una definición de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) local. El gremio nacional convocó a un paro de 24 horas para este viernes 14 de agosto, con inicio a las 0, ante la falta de un acuerdo salarial con las empresas del interior.
La decisión surgió después de una nueva audiencia paritaria ante la Dirección Nacional de Relaciones y Regulaciones del Trabajo, dependiente del Ministerio de Capital Humano. Las partes llevan más de 90 días sin alcanzar un acuerdo.
Por ahora, la conducción de la UTA Tucumán no comunicó si acompañará la medida. La situación también depende de una posible conciliación obligatoria. La Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (FATAP) solicitó al Gobierno nacional que aplique ese mecanismo antes del comienzo de la huelga.
El conflicto tiene como eje la discusión salarial. Desde la UTA sostienen que los choferes sufrieron una caída de sus ingresos frente al aumento del costo de vida. El sindicato cuestionó a las empresas por no presentar una propuesta concreta y por concentrar el reclamo en los subsidios, las tarifas y el financiamiento del sistema.
«La situación se ha tornado insostenible. Los trabajadores no pueden continuar esperando indefinidamente una recomposición salarial mientras transcurren los meses y se profundiza la pérdida de su poder adquisitivo», expresó la UTA durante la audiencia.
El planteo de las empresas
Las cámaras empresarias rechazaron la posibilidad de otorgar una recomposición sin una fuente de recursos que permita sostenerla. FATAP volvió a advertir sobre la situación financiera de las compañías que prestan servicios en las provincias.
Entre los principales problemas que señaló el sector aparecen el aumento de los costos operativos, el precio del combustible, los seguros y los repuestos, además de una menor cantidad de pasajeros. También marcó diferencias entre los recursos destinados al transporte del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y los que reciben las empresas del interior.
Con ese argumento, los empresarios reclamaron una instancia de discusión que incluya a la Nación, las provincias y los municipios. El objetivo consiste en analizar el financiamiento del transporte y establecer de dónde surgirán los recursos para futuras mejoras salariales.
Qué puede pasar en Tucumán
La definición nacional no implica todavía que todos los colectivos de la provincia vayan a detenerse. La UTA Tucumán debe resolver si adhiere al paro, mientras el Ministerio de Capital Humano analiza el pedido empresario de conciliación obligatoria.
Si el Gobierno dicta esa medida antes del viernes, la huelga podría quedar suspendida y las partes deberían retomar la negociación durante el período establecido por la normativa.
Además, el Ministerio convocó a una nueva audiencia para el 19 de agosto. La intención oficial es evitar una escalada del conflicto y generar un nuevo espacio para que empresarios y trabajadores acerquen posiciones.
Mientras tanto, los usuarios tucumanos deberán esperar la definición de la conducción local de la UTA y la resolución de las autoridades nacionales para saber si este viernes habrá servicio normal o una interrupción total durante 24 horas.

