El Senado de la Nación aprobó los pliegos de Pablo Roberto Toledo y Ángel Roger Luna Roldán para ocupar dos de las vacantes existentes en el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Tucumán, un paso que acerca la recomposición del cuerpo encargado de juzgar las principales causas federales de la provincia.
La decisión formó parte de un paquete de 29 designaciones judiciales que recibió el respaldo de la Cámara Alta y confirmó el dictamen favorable emitido semanas atrás por la Comisión de Acuerdos.
Para que ambos magistrados puedan asumir, solo resta la firma del decreto correspondiente por parte del presidente Javier Milei y su publicación en el Boletín Oficial.
El debate por una de las postulaciones
Durante el tratamiento legislativo, la candidatura de Luna Roldán recibió una impugnación relacionada con su vínculo familiar con Patricia Moltini, integrante de la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán. Los cuestionamientos apuntaron a una posible incompatibilidad para intervenir en determinadas causas.
Sin embargo, la Comisión de Acuerdos descartó esas objeciones. El postulante explicó que las restricciones por parentesco alcanzan únicamente a jueces que integran un mismo tribunal colegiado o mantienen una relación jerárquica directa. También sostuvo que el sistema judicial dispone de mecanismos de inhibición para los casos en los que pudiera surgir un conflicto.
Un tribunal que busca recuperar estabilidad
Toledo y Luna Roldán ocuparán los lugares que dejaron vacantes los jueces jubilados Gabriel Casas y Alicia Noli. Su incorporación permitirá fortalecer el funcionamiento del Tribunal Oral Federal de Tucumán, que desde hace tiempo opera sin magistrados titulares y depende de un esquema de subrogancias con jueces de otras jurisdicciones.
La cobertura de esas vocalías aportará mayor continuidad al trámite de expedientes vinculados con narcotráfico, trata de personas y delitos de lesa humanidad, entre otros procesos de competencia federal.
Con estas incorporaciones, Marta Liliana Snopek continuaría como la única jueza subrogante dentro de la integración actual. La magistrada ocupa la vacante que dejó el fallecimiento de Carlos Jiménez Montilla, cuyo cargo todavía no cuenta con un concurso en marcha.
Persisten vacantes clave en la Justicia Federal
Pese al avance registrado en el Tribunal Oral, la estructura de la Justicia Federal de Tucumán mantiene numerosos cargos sin cubrir.
Uno de los casos más relevantes corresponde al Juzgado Federal N° 1, que continúa a cargo de un juez subrogante pese a que el concurso para designar a su titular ya finalizó. La terna definitiva quedó integrada por Carlos Oneto, Carlos Saltor y Solana Casella, pero el Poder Ejecutivo aún no definió cuál de los candidatos enviará al Senado para completar el procedimiento.
La importancia de ese juzgado excede la tramitación de causas federales. También concentra la competencia electoral de Tucumán, con responsabilidad sobre la organización y el control de los procesos electorales y la fiscalización de los partidos políticos.
El plan para cubrir cargos judiciales
Desde la llegada de Juan Bautista Mahiques al Ministerio de Justicia, el Gobierno nacional aceleró el envío de pliegos al Senado con el objetivo de reducir las vacantes existentes en el Poder Judicial.
En ese contexto, la Cámara Alta ya aprobó decenas de nombramientos durante los últimos meses y mantiene en agenda nuevos acuerdos. Además, la Comisión de Acuerdos convocó nuevas audiencias públicas para evaluar a otros postulantes durante agosto.
Aun así, la Justicia Federal tucumana continúa con desafíos pendientes. Además de la tercera vocalía del Tribunal Oral, permanecen abiertos los procesos para cubrir la titularidad del Juzgado Federal N° 2 y distintas fiscalías federales, que todavía funcionan mediante subrogancias. La cobertura de esos cargos aparece como uno de los pasos necesarios para completar la normalización del sistema judicial federal en la provincia.

