El Gobierno de Tucumán y la licenciataria del servicio de distribución de gas natural, Naturgy, acordaron el despliegue de un plan integral de ingeniería hídrica para blindar los gasoductos estratégicos que atraviesan la cuenca del río Salí. La iniciativa apunta a frenar la erosión regresiva del lecho y el desmoronamiento de las márgenes, un fenómeno que expone la red energética encargada de abastecer a la industria, el comercio y los hogares de toda la provincia.
La hoja de ruta técnica se definió en el Palacio de Gobierno durante un encuentro liderado por el ministro de Obras, Infraestructura y Transporte Público, Marcelo Nazur, el secretario de Obras Públicas, Jorge Chrestia, y el titular de la Dirección Provincial del Agua (DPA), Marcelo Cancellieri, junto a directivos de la firma distribuidora. El proyecto ejecutivo contempla la construcción de controladores de fondo para estabilizar la pendiente del cauce y el revestimiento con gaviones y protecciones de barranca sobre los márgenes vulnerables.
Tras la mesa de trabajo, Nazur remarcó la trascendencia de la cooperación público-privada para preservar activos de alta sensibilidad operativa: «Trabajamos de manera permanente en la planificación de obras que protejan infraestructura estratégica. Las intervenciones previstas permitirán resguardar los ductos que cruzan el Salí y, en simultáneo, fortalecer el sistema hídrico provincial». En tanto, desde la DPA precisaron que las obras mitigarán el riesgo de socavación ante las crecidas estacionales, asegurando la continuidad del suministro térmico e industrial de cara a los ciclos de mayor demanda.

