Un operativo cerrojo desplegado durante la madrugada de este domingo en la zona este del Gran Miguel de Tucumán derivó en el secuestro de 11 vehículos cuyos conductores circulaban con dosis de alcohol en sangre superiores a las toleradas por la estricta legislación vigente. El dispositivo preventivo fue programado de manera estratégica en las horas previas a la final de la Copa del Mundo, con el objetivo explícito de contener la siniestralidad vial sobre los principales accesos interurbanos de la provincia.
El procedimiento se concretó entre las 4:00 y las 7:00, en cumplimiento directo de la Orden de Servicio N.º 809/2026 emanada de la Jefatura de la Unidad Regional Este. El punto neurálgico del cerco de fiscalización se estableció sobre el cruce de la Ruta Nacional 9 y la Ruta Provincial 306, un nodo de altísimo flujo vehicular que conecta la capital con la localidad de Lastenia y los departamentos del este provincial.
Las pruebas mnemotécnicas y de soplo fueron ejecutadas por inspectores de la Dirección de Tránsito de la Municipalidad de Lastenia, mientras que efectivos de la Policía de Tucumán brindaron la cobertura de seguridad táctica para prevenir desmanes durante la retención de los automóviles. En total, se incautó una camioneta Citroën y diez automotores particulares (dos Volkswagen Polo, un Volkswagen Up, un Renault Stepway, un Volkswagen Track, un Honda Fit, un Fiat Siena, un Chevrolet Agile, un Chevrolet Prisma y un Peugeot 207).
Todos los rodados fueron remitidos mediante grúas municipales hacia los playones de depósito oficial bajo el amparo estipulado por la Ley Nacional de Tránsito N.º 24.449 y el marco normativo provincial de Alcoholemia Cero. Paralelamente, los inspectores procedieron a la inhabilitación preventiva de los conductores mediante el secuestro de sus licencias de conducir. Los infractores quedaron supeditados a la jurisdicción de los Tribunales de Faltas competentes, donde deberán abonar severas multas económicas antes de pretender la restitución de sus unidades.

