El emergente sector caficultor de Tucumán sumó un importante reconocimiento en el plano global que consolida su perfil como alternativa viable para diversificar la matriz agrícola de la provincia. La prestigiosa revista internacional SK dedicó un artículo especial al desarrollo de este cultivo en el norte argentino, destacando el trabajo técnico del Instituto de Desarrollo Productivo de Tucumán (IDEP) y la reciente alianza estratégica sellada con la firma líder Cabrales S.A. para potenciar la actividad.
La publicación especializada resaltó el salto cualitativo de los productores locales para romper la inercia de la importación y consolidar, de manera inédita, un café con identidad 100% local. «Lo que comenzó como un ambicioso proyecto de innovación hoy se materializa en un hito sin precedentes: el primer café con sello de origen cultivado, cosechado y procesado íntegramente en suelo argentino», valoró la revista, ponderando las singulares condiciones de suelo y microclima que ofrecen las Yungas y zonas pedemontanas tucumanas para la adaptación de esta planta.
La irrupción de Tucumán en el mapa de la caficultura responde a un esquema de articulación entre el sector estatal y el empresarial para abrir mercados no tradicionales. En ese sentido, el acuerdo de cooperación científica y comercial con la torrefactora Cabrales busca dotar a la cadena productiva de mayores estándares de calidad, asistencia técnica y canales de distribución masivos.
Al respecto, el vicepresidente del IDEP, Juan Casañas, ponderó la importancia de sostener la planificación pública en el mediano plazo para consolidar esta nueva cuenca productiva. «Avanzamos en este nuevo rumbo a partir de una política público-privada impulsada por el gobernador, Osvaldo Jaldo, para convertir a Tucumán en el principal productor de café de Argentina», remarcó el funcionario, de cara a un horizonte donde el cultivo promete no solo sumar valor agregado en origen, sino también generar nuevas fuentes de empleo en el interior tucumano.

