La manera de disfrutar de la tarde cambió por completo en la «Ciudad Jardín». En el último tiempo, Yerba Buena se consolidó como el epicentro de una tendencia gastronómica y social que no para de crecer: el auge de las cafeterías de especialidad y el fenómeno del «tardeo». Este concepto, que propone extender la clásica merienda hacia el encuentro con amigos, un buen café de origen o incluso unos tragos tempranos, encontró su lugar ideal a lo largo de las avenidas Presidente Perón y Aconquija, donde la oferta se multiplica y los locales lucen repletos de lunes a lunes.
Los tucumanos ya no solo buscan el clásico café en jarrito; ahora la demanda gira en torno a experiencias estéticas cuidadas, pastelería de autor y variedades de granos provenientes de distintos puntos del mundo. Las avenidas principales de Yerba Buena se transformaron en verdaderos paseos a cielo abierto donde el diseño arquitectónico de los locales, las terrazas climatizadas y la espectacular vista hacia los cerros tucumanos crean el entorno perfecto para los encuentros vespertinos, atrayendo tanto a los vecinos de la zona como a miles de residentes de la capital que suben a la «Ciudad Jardín» al terminar la jornada laboral.
Este crecimiento comercial acelerado responde también a una transformación en el ritmo de vida local, donde el trabajo remoto y las reuniones descontracturadas ganaron terreno. Los complejos comerciales y los pequeños paseos de compras de Yerba Buena supieron interpretar esta necesidad, adaptando sus espacios para ofrecer conectividad, comodidad y un ambiente relajado. El «tardeo» llegó para quedarse y se convirtió en el plan preferido de los tucumanos para cortar la semana o arrancar el finde disfrutando del aire libre y la mejor gastronomía.

