La empresaria Catalina Lonac, presidenta de la Fundación para el Desarrollo y reconocida figura del sector productivo y educativo de Tucumán, cuestionó públicamente la visión de urbanismo del intendente Pablo Macchiarolla. En un mensaje difundido en sus redes sociales, Lonac se refirió a un proyecto de ocho torres en la intersección de las calles Bascary y Perón, y preguntó cuál es la idea de ciudad que orienta las decisiones municipales. Alertó que esa escala de edificación “romperá el ecosistema residencial” y provocará el colapso del tránsito vehicular en la zona.
La intervención se produce en un municipio que atraviesa la transformación demográfica más acelerada del país. Según el Censo Nacional 2022 del Indec, Yerba Buena registró un crecimiento poblacional del 36 % en la última década y alcanzó los 102.700 habitantes. En contraste, la ciudad de San Miguel de Tucumán creció apenas un 5 % en el mismo período y llegó a los 590.300 residentes. Este proceso refleja un desplazamiento del crecimiento metropolitano hacia el oeste, impulsado por la búsqueda de espacios residenciales con mayor calidad de vida.
Intendente Macchiarolla : Cuál es su idea de urbanismo ? 8 torres en Bascary y Perón romperán el ecosistema residencial y colapsará el tránsito vehicular ? No lo pensó ?
— Catalina Lonac (@CatalinaLonacOK) June 18, 2026
El auge demográfico ha generado una fuerte demanda de vivienda y un consecuente incremento de la actividad inmobiliaria, con proyectos de densificación que modifican el perfil de barrios tradicionalmente de baja altura y carácter residencial. La intersección de Bascary y Perón, punto de acceso relevante y zona ya identificada por su congestión vehicular —evidenciada por la instalación de nuevos semáforos en 2023—, concentra parte de estas tensiones.
Ante este escenario, la Municipalidad de Yerba Buena actualizó su marco normativo. El 1 de octubre de 2025, el Concejo Deliberante aprobó el nuevo Código de Ordenamiento Urbano (COU), que reemplaza a la ordenanza de 1994 tras más de treinta años de vigencia. La norma, sancionada tras un debate extenso y una votación ajustada, establece parámetros diferenciados por zona para ordenar el crecimiento durante los próximos 25 años.
Entre sus disposiciones centrales figuran límites de altura variables: hasta cinco niveles en determinados corredores comerciales, como tramos de la avenida Perón y la zona norte; y un máximo de dos niveles o 8 metros en áreas residenciales exclusivas, de integración territorial y de protección patrimonial (APP). Se amplían las Áreas de Protección Patrimonial para resguardar el valor histórico, paisajístico y ambiental, se exigen condiciones de conectividad en los barrios privados —con obligación de calles públicas intermedias cuando superen los 250 metros de longitud— y se prohíben los frentes continuos cerrados hacia la vía pública.
Pese a estos lineamientos, el cuestionamiento formulado por Lonac pone en evidencia las dificultades para conciliar el ritmo de la inversión inmobiliaria con la preservación de las condiciones de habitabilidad que distinguen a Yerba Buena. Durante el tratamiento del nuevo código, sectores de la oposición expresaron reservas análogas y advirtieron que la norma resultaba excesivamente permisiva en algunos aspectos, con el riesgo de alterar la identidad de “ciudad jardín” frente a la presión de la densificación.

