La preocupante y sostenida cifra de siniestros viales en Tucumán continúa generando un impacto significativo en el sistema de salud provincial, evidenciando una realidad crítica que persiste en las distintas guardias hospitalarias. La doctora Dive Mohamed, directora general de Gestión Sanitaria, detalló en declaraciones recientes que, en lo que va del año, aproximadamente 6.000 pacientes han sido atendidos por lesiones derivadas de accidentes de tránsito, con una demanda mensual que ronda los 1.035 pacientes. Esto se traduce en un promedio diario de entre 37 y 40 heridos, con picos de atención especialmente marcados durante el fin de semana, que se extienden desde el viernes a la noche hasta bien entrada la madrugada del lunes.
Un análisis detallado de estas situaciones revela un factor preocupante: la ausencia de elementos básicos de protección personal durante la conducción de vehículos de dos ruedas. La Dra. Mohamed señaló que el 82% de los lesionados proviene de incidentes vinculados a motocicletas, en su mayoría ocasionados por la falta del uso del casco. “El casco, como también las coderas y rodilleras, no evitan que te lastimes, pero sí reducen la probabilidad de sufrir lesiones graves o complicaciones”, enfatizó. La directora lamentó que, pese a estas evidencias, el incumplimiento de estas medidas de seguridad es frecuente, transformando al simple vehículo en “un arma” que pone en riesgo no solo a quien lo conduce, sino también a quienes lo acompañan.
El impacto de estos siniestros es especialmente dramático en la población joven. La franja de edad más vulnerable se inicia alrededor de los 15 años, con un pico entre los 25 y 30 años. Según la especialista, los pacientes en este rango etario suelen gozar de buena salud general, sin comorbilidades como hipertensión o diabetes. No obstante, las lesiones traumáticas graves derivadas de los accidentes provocan secuelas neurológicas y motoras permanentes, alterando profundamente la vida de las víctimas y sus familias. “Estas lesiones evitables pueden llevar a que una persona dependa totalmente del cuidado ajeno”, reflexionó con pesar la directora.
Frente a este panorama preocupante, el Ministerio de Salud de Tucumán redobla sus esfuerzos en políticas de prevención primaria y en la educación vial integral, especialmente desde los primeros años de vida. La estrategia incluye una estrecha articulación con el Ministerio de Educación y organizaciones sociales civiles para inculcar valores y prácticas seguras desde el hogar y la escuela. “Toda la educación comienza en la familia, y si desde niños comprendemos la importancia y las consecuencias de estos actos, será más probable que los respetemos en el futuro”, afirmó Mohamed.
Como parte de este compromiso, destacó un reciente proyecto orientado a los niños, con la finalidad de que sean portadores y multiplicadores de este mensaje en sus hogares, construyendo así una cultura vial más responsable y segura para todos.

