El conflicto salarial y presupuestario que afecta a las universidades públicas argentinas insume a la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) en una profunda crisis que apunta a impactar de manera directa en el desarrollo académico del segundo cuatrimestre. La federación nacional Conadu Histórica anunció la realización de una huelga docente total durante cinco días consecutivos, desde el martes 16 hasta el sábado 20 de junio, medida que fue respaldada de inmediato por la Asociación de Docentes e Investigadores de la UNT (ADIUNT), cuya secretaria general, Anahí Rodríguez, advirtió que la persistente falta de respuestas oficiales coloca en riesgo el normal funcionamiento de la casa de altos estudios.
Los docentes alegan que la realidad económica es insostenible, con una constante pérdida del poder adquisitivo debido a la inflación y la vigencia de partidas presupuestarias insuficientes para sostener el mantenimiento edilicio esencial y la operatividad diaria de facultades y escuelas experimentales.
Ante esta situación, la dirigencia educativa reclama la apertura inmediata de paritarias libres con el gobierno nacional de Javier Milei y exige la aplicación efectiva de la Ley de Financiamiento Universitario, normativa que el Poder Ejecutivo viene incumpliendo sistemáticamente.
La continuidad del conflicto y la falta de canales formales de diálogo quedó en evidencia con el rechazo categórico de Conadu Histórica a versiones sobre negociaciones reservadas con funcionarios del Ministerio de Capital Humano. El sindicato ratificó la firme intención de mantener las acciones judiciales en defensa de la educación estatal.
Las huelgas parciales ya habían sido frecuentes durante marzo, abril y mayo en diferentes universidades del país. Pero ante la ausencia de avances concretos, la organización docente de Tucumán adelantó que evaluará endurecer las medidas, incluso declarando un paro por tiempo indeterminado si no se establece una mesa paritaria genuina con la Casa Rosada.

