La Unión Tranviarios del Automotor (UTA) aceptó la propuesta de la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (AETAT) para el pago completo de los salarios de mayo durante los primeros días de la próxima semana. De esta manera, se desactivó de forma inmediata la amenaza de un paro en el servicio de colectivos de la provincia.
La decisión se adoptó ayer por la tarde, tras una reunión interna del gremio. Los choferes recibirán el 100% de sus haberes, en lugar de un pago desdoblado que había sido considerado inicialmente (70% la próxima semana y el 30% restante diez días después). La discusión sobre el sueldo anual complementario (aguinaldo) quedó postergada.
“Si estamos a dos días del vencimiento del sueldo, no puedo plantear el tema del aguinaldo para el que faltan 28 días todavía”, explicó el secretario general de UTA Tucumán, César González. El dirigente remarcó la necesidad de gestionar el conflicto “semana a semana, día tras día”, ante la profunda crisis que atraviesa el sector.
Por su parte, el vicepresidente de AETAT, Jorge Berretta, señaló que las empresas realizaron un “esfuerzo extraordinario” para comprometerse a cancelar los salarios hasta el miércoles 10 de junio, pese a que el plazo legal vence mañana. Sin embargo, advirtió que el problema de fondo “no está ni cerca de ser resuelto”.
Berretta fundamentó el reclamo empresario en el fuerte aumento de costos: el gasoil subió un 60%, lo que implica un gasto adicional de $2.000 millones mensuales, mientras que los salarios crecieron un 18%, equivalentes a otros $1.500 millones. Según el último estudio de costos de la entidad, el boleto debería alcanzar los $2.400 para cubrir los gastos operativos.
“Nosotros no tenemos los mismos ingresos que teníamos en febrero o en marzo. ¿Cómo se puede sustentar eso?”, cuestionó Berretta, quien además denunció una presunta “animosidad” de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán hacia el sector empresario y criticó que se intente “demonizar” a las empresas.
En paralelo, la comisión de Transporte del Concejo Deliberante de la capital tucumana fue convocada para este miércoles a las 9. El cuerpo, presidido por José María Franco, analizará un posible aumento en la tarifa del boleto. Aunque las empresas reclaman $2.400 —un ajuste superior al 90%—, en los pasillos del legislativo se manejan cifras más moderadas, entre $1.600 y $1.650, lo que representaría una suba cercana al 30%. La viabilidad del incremento dependerá de los consensos necesarios para emitir dictamen y llevarlo al recinto.
El acuerdo alcanzado representa un alivio temporario en un contexto de fuerte tensión. Tanto gremiales como empresarios coinciden en que la sustentabilidad del servicio de transporte público en Tucumán requiere definiciones estructurales, tanto económicas como legislativas, en el corto plazo.

