La intendenta Rossana Chahla dispuso la salida de Alejandro Sangenis, subsecretario de Gobierno de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán, tras las duras declaraciones que el funcionario formuló en el programa El Avispero contra el ministro del Interior provincial, Darío Monteros.
Las expresiones de Sangenis se produjeron en el marco de la tensa disputa política desatada por la denuncia penal que la concejala Ana María González presentó contra altos funcionarios del gabinete municipal, entre ellos el secretario de Servicios Públicos, Luciano Chincarini —referente cercano al diputado nacional Carlos Cisneros—. En el ciclo televisivo, Sangenis defendió la gestión de Chahla y atribuyó la presentación judicial a una maniobra del “clan Alfaro” destinada a desestabilizar la administración municipal.
Allí fue más allá y apuntó directamente contra Monteros: “Darío Monteros ha hecho todo lo posible para ponerle palos en la rueda a la gestión de Rossana Chahla” y lo describió como “el tipo de peor imagen en la provincia”. Esas afirmaciones, según versiones coincidentes de fuentes municipales, precipitaron su remoción inmediata del cargo.
Por estas declaraciones, Alejandro Sangenis quedó fuera de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán. Lo que toca el medio de Cisneros, termina mal. https://t.co/SAUUQBDeAd
— Germán Gehache (@desalienado) May 22, 2026
El episodio pone de manifiesto las crecientes tensiones internas en el peronismo tucumano y la dificultad de la intendenta para consolidar un equipo propio, alejado de las influencias externas. Versiones extraoficiales que circulan con insistencia en el ámbito municipal sostienen que Sangenis operaba como hombre de Carlos Cisneros dentro de la estructura comunal. El propio diputado nacional, histórico dirigente de La Bancaria y figura central en el armado político que impulsó la candidatura de Chahla, ha sido señalado como el “padrino” de varios funcionarios clave del gabinete, incluido Chincarini —quien, además, mantiene su vínculo laboral con la Caja Popular de Ahorros, entidad históricamente controlada por Cisneros—.
La denuncia de González, que acusa a Chincarini y a otros secretarios de un esquema sistemático de contrataciones directas irregulares por más de 2.700 millones de pesos, ha abierto un flanco de fuerte confrontación. Sangenis salió a defender la legalidad de los procedimientos y a descalificar la presentación como una jugada política de la oposición. Sus declaraciones, sin embargo, generaron un efecto contraproducente: en lugar de cerrar filas, expusieron las fisuras en el frente interno y terminaron costándole el cargo.
Desde el entorno de la intendenta no se ha emitido hasta el momento un comunicado oficial que explique los motivos de la salida de Sangenis. Sin embargo, el timing resulta elocuente: la remoción se produce apenas horas después de sus intervenciones públicas y en medio de la escalada de la causa penal que involucra a Chincarini, el funcionario más directamente ligado al círculo cisnerista.

