El Poder Ejecutivo ha ratificado la continuidad del bono de refuerzo para el mes de mayo. La medida, que dispone el pago de $70.000 adicionales, alcanza a los jubilados y pensionados que perciben el haber mínimo, así como a los beneficiarios de la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) y las Pensiones No Contributivas (PNC). Esta ratificación despeja las dudas sobre la sostenibilidad del esquema de asistencia en el marco de la transición hacia la nueva fórmula de movilidad.
La persistencia de esta política de bonos refleja la necesidad de complementar los haberes base ante el rezago que aún manifiestan los ingresos frente a los costos específicos de la clase pasiva, como los medicamentos y servicios esenciales. El decreto correspondiente establece que el bono no será computado para el cálculo de otros beneficios adicionales ni estará sujeto a descuentos, garantizando que la totalidad de los $70.000 llegue de forma íntegra al bolsillo del beneficiario. Esta transparencia en la liquidación es vital para mantener la paz social y la confianza en las instituciones de seguridad social.
Desde la perspectiva tucumana, la inyección de estos recursos adicionales tiene un efecto multiplicador en la economía regional. Los fondos provenientes de ANSES constituyen una de las principales fuentes de liquidez que sostienen la actividad comercial en el interior de la provincia. La confirmación del bono permite a los beneficiarios y a sus familias proyectar sus compromisos financieros con una base de certeza, eliminando la inquietud que suele preceder a los anuncios mensuales sobre la vigencia de los refuerzos económicos.

