La Legislatura provincial analiza una iniciativa que busca aliviar la carga impositiva que pesa sobre la compraventa de inmuebles. El proyecto, que ya cuenta con el aval de diversos sectores técnicos, tiene como objetivo principal reducir la incidencia del Impuesto a los Sellos, cuya alícuota actual es señalada como un obstáculo para la formalización de escrituras y la reactivación de un mercado sensiblemente afectado por la coyuntura económica.
La propuesta surge como respuesta a la dificultad de los particulares para afrontar los gastos de transferencia, que en muchos casos se vuelven prohibitivos debido a la excesiva onerosidad de las tasas vigentes. Según los fundamentos del texto legislativo, la reducción de la presión tributaria no solo beneficiaría a los compradores directos, sino que también fomentaría la regularización dominial de propiedades que hoy permanecen en la informalidad por la imposibilidad de costear el acto administrativo.
Expertos del sector inmobiliario y notarial coinciden en que la actual estructura impositiva actúa como un desincentivo para la inversión. En este sentido, el proyecto contempla beneficios que priorizan el acceso a la vivienda única, buscando dotar de mayor seguridad jurídica a las operaciones de menor escala, que son las que mayor impacto social generan en la población.
Desde el ámbito parlamentario se destaca que esta medida no representaría necesariamente una caída en la recaudación a largo plazo. Por el contrario, se estima que una alícuota más razonable incrementaría el volumen de transacciones registradas, compensando la baja impositiva con una mayor cantidad de operaciones liquidadas formalmente ante la Dirección General de Rentas.
El debate en las comisiones técnicas se centrará ahora en los porcentajes de reducción y en el impacto fiscal inmediato de la medida. De prosperar, la provincia adoptaría un esquema tributario más flexible para dinamizar un sector que es considerado un motor fundamental de la actividad económica regional.
