El Ministerio de Salud Pública de Tucumán informó que los casos de chikungunya registraron un incremento del 60% en la última semana, lo que motivó el refuerzo inmediato de los operativos de control y prevención en los barrios de mayor riesgo.
Según los datos oficiales, en los últimos siete días se confirmaron 87 nuevos casos, elevando el total provincial a 214 desde el inicio del brote. El aumento resulta particularmente preocupante en el Área Metropolitana y en localidades del sur, donde la presencia del mosquito Aedes aegypti se mantiene elevada debido a las recientes lluvias y las altas temperaturas.
Ante esta situación, las autoridades sanitarias intensificaron los operativos casa por casa en los sectores más afectados. Los equipos recorren las viviendas para eliminar posibles criaderos, fumigar y entregar repelentes e información preventiva a los vecinos. “La única forma de cortar la transmisión es eliminar los reservorios de agua donde se reproduce el mosquito”, enfatizaron desde la cartera sanitaria.
Las autoridades recordaron que la chikungunya se transmite exclusivamente por la picadura del mosquito Aedes aegypti y que no existe transmisión persona a persona. Los síntomas principales incluyen fiebre alta, dolores articulares intensos, erupciones cutáneas y fatiga extrema. Aunque la mayoría de los casos evoluciona favorablemente, en personas mayores o con comorbilidades puede presentar complicaciones.
El Ministerio de Salud recomendó a la población extremar las medidas de prevención: eliminar agua estancada en patios y balcones, usar repelente, colocar mosquiteros en ventanas y puertas, y concurrir al centro de salud ante la aparición de síntomas compatibles.
El incremento de casos se produce en un contexto climático favorable para la proliferación del vector, tras el reciente temporal que dejó numerosos focos de agua acumulada en distintos barrios. Las autoridades advirtieron que, sin la colaboración activa de los vecinos, será muy difícil contener el avance del brote.
El sistema de vigilancia epidemiológica se mantiene en alerta y se continuará informando semanalmente la evolución de la enfermedad. Mientras tanto, el llamado oficial es claro: la responsabilidad individual y colectiva resulta fundamental para evitar que la chikungunya se transforme en un problema sanitario de mayores proporciones en la provincia.
