La investigación por el tiroteo registrado el 21 de septiembre del año pasado en un salón de eventos sobre la Ruta 9 tuvo novedades en el ámbito judicial. Tras una audiencia sustancial, la magistrada a cargo resolvió que Juan «Facundito» Ale y Javier Federico Casanova, conocido como «Chuky», sigan detenidos en la Unidad Penal de Benjamín Paz, al aceptar el pedido de extensión de las medidas cautelares realizado por el Ministerio Público Fiscal.
El expediente está bajo la órbita de la Unidad Fiscal Criminal I, a cargo del fiscal Mariano Fernández, y gira en torno al cruce de disparos ocurrido durante una celebración privada.
En el transcurso de la audiencia, el fiscal Fernández, acompañado por el auxiliar Gonzalo Guerra, pidió la extensión por 60 días de las medidas restrictivas de la libertad para los acusados. La jueza accedió al requerimiento y ordenó que Ale continúe alojado en el penal de Benjamín Paz por dos meses más. Respecto de González Anaya, la magistrada denegó el pedido de prisión domiciliaria presentado por su defensa, por lo que se mantiene la medida de coerción actual. En el caso de Casanova, la jueza también rechazó el pedido de sobreseimiento vinculado al enfrentamiento armado, por lo que permanecerá detenido mientras continúa la investigación.
De manera adicional,
la jueza decidió no homologar un acuerdo de juicio abreviado impulsado por la Fiscalía en una causa paralela, mediante el cual «Chuky» Casanova habría recibido una condena de tres años de prisión condicional por los delitos de tenencia ilegal de armas de guerra y resistencia a la autoridad, hechos sucedidos en mayo de 2024 y septiembre de 2025.
Estas determinaciones judiciales reflejan la complejidad del caso y la fuerte tensión que lo rodea, marcado por antecedentes, conflictos internos y episodios de grave violencia, en tanto los principales imputados seguirán privados de su libertad en la cárcel de Benjamín Paz.
De acuerdo con la versión oficial, Jorge Alejandro González Anaya llegó al lugar acompañado por un grupo de personas armadas y, al notar la presencia de Ale en el estacionamiento, se desató un intercambio de tiros. La acusación sostiene que Ale realizó numerosos disparos con un arma de calibre 9 milímetros que portaba sin autorización, apuntando hacia González Anaya y su comitiva.
La respuesta, según la Fiscalía, fue inmediata: González Anaya habría repelido el ataque con otra arma de fuego, cuyo calibre aún no ha sido determinado. Como resultado del enfrentamiento, González Anaya sufrió una herida en una pierna; Ale no resultó lesionado. Los investigadores enmarcaron el incidente dentro de una rivalidad de larga data entre la familia Ale y la agrupación conocida como «Los Gardelitos», a la que pertenece Casanova.