Un conjunto de padres de la institución educativa armenia General Manuel Belgrano, ubicada en Córdoba, presentó una denuncia esta semana por la desaparición de 11 millones de pesos, fondos que habían estado recaudando para el festejo de graduación de sus hijos. Para mayor escándalo, la presunta responsable es una integrante del mismo grupo de madres.
El hecho se produjo la semana anterior pero tomó estado público en las últimas horas, cuando las familias decidieron radicar la denuncia por una supuesta estafa. Previamente, habían tenido que organizar a toda prisa una celebración para evitar que los adolescentes se perdieran su evento. Se trata del segundo episodio de este tipo que se da a conocer en menos de siete días, luego de una situación similar denunciada en la provincia de Misiones.
De acuerdo con lo reconstruido, las familias habían iniciado el ahorro en el mes de abril del año pasado. Una de las madres había sido designada para recibir el dinero, ya sea en efectivo o por transferencia, y encargarse de los pagos correspondientes.
“Tres adultos del curso firmaron el contrato con el salón. Una de ellas quedó al frente de la recaudación. Tres jornadas antes de la fiesta, el propietario del establecimiento nos informa que esta persona le había comunicado el 27 de noviembre que le sustrajeron una mochila con el dinero, en la intersección de Gavilán y Rincón. Pero no realizó la denuncia policial y en esa área hay cámaras de seguridad”, relató Karina, madre de uno de los estudiantes afectados, en conversación con Canal 10.
La celebración estaba agendada para el sábado 13. Sin embargo, el miércoles 10, durante un encuentro de padres, la mujer encargada de los fondos manifestó que había sido víctima de un robo.
«Creímos que era una broma, pero no lo fue. Manifestó que se la habían robado, aunque no hizo la denuncia y tampoco existen grabaciones que avalen el hecho. La conocemos desde que los chicos estaban en sala de tres, con toda la confianza que le otorgamos. Habíamos pactado hacer todo de forma transparente”, comentó otra de las mujeres que dialogó con el medio cordobés.
Los padres decidieron acercarse al salón para constatar en qué estado se encontraba la reserva. Descubrieron que, de los 166 cupos que debían estar abonados, la mujer solo había pagado 28. Desde agosto que no realizaba entregas de dinero. «La fiesta estuvo al borde de la cancelación. Contábamos con solo dos días para reunir el dinero, para el jueves debíamos tenerlo”, explicó otra madre.
En ese instante pusieron en marcha un operativo para recolectar los fondos y rescatar el festejo. Padres de la comunidad educativa, la colectividad armenia y familiares realizaron aportes. Al difundirse el caso, llegaron transferencias de personas que quisieron colaborar. Asimismo, iniciaron colectas, rifas y se organizaron para hornear tortas y salir a comercializarlas.
“El personal del salón fue muy cordial y acompañó ofreciendo alternativas. La mayoría de los padres se organizó para aportar dinero. Afortunadamente logramos concretar la fiesta”, añadió otra de las madres.
La hija de la mujer señalada por apropiarse de la recaudación sí asistió a la celebración. “El esfuerzo colectivo fue muy valioso. Fue ponerse manos a la obra y reunir el dinero. Hubo familias muy generosas pero todos demostraron el valor de la comunidad. Tuvimos que pagar casi tres fiestas”, finalizó Carolina.
Pero más allá del desenlace positivo, los padres se presentaron ante la justicia para denunciar a la mujer por estafa. “Queremos que se repare lo ocurrido. Ojalá esta persona reflexione y restituya el dinero de estas familias”
El caso previo en Misiones
La semana pasada, los padres de los graduados de la Escuela de Comercio 19 de Eldorado, en Misiones, descubrieron un desfalco millonario por parte de Romina Enriquez, una de las madres del grupo, quien se habría apropiado de más de 17 millones de pesos destinados a la fiesta de egresados
Enriquez respondió a uno de los numerosos mensajes que recibía pidiéndole explicaciones y afirmó padecer problemas de ludopatía. “La verdad, no existe justificación para lo que cometí. Tengo problemas con el casino y utilicé (el dinero) y después, pensando que iba a recuperarlo, fui hundiéndome cada vez más”, se excusó.
Mónica Biczyk, madre de uno de los alumnos perjudicados, rechazó esa versión. «No es ludópata, es estafadora. Hace meses que veníamos sospechando de su proceder porque le pedíamos comprobantes de los pagos, para saber qué debíamos y en qué situación estábamos, y como no nos mostraba nada y empezó a excusarse, nos pareció extraño. A mí personalmente me resultó extraño y fui una de las primeras en reclamar y solicitar la denuncia también», relató
Biczyk confirmó que Enriquez había dado una seña por el salón de fiestas y que eso era lo único que estaba saldado. «Faltaba prácticamente todo lo del salón, los mozos, el catering, la música, el fotógrafo. Todo, no había pagado nada. Ante la desesperación por lo que ocurría nos reunimos todos los padres ese mismo día, y decidimos encontrarnos con los dueños del salón para hallar una solución. Y ellos ofrecieron hacer todo lo posible para que la fiesta se realizara. Nos iba a costar $10 millones», precisó.
La mujer reconoció que «era imposible contar con esa suma de dinero» y reveló cuál fue la salida: «Nos comprometimos a pagar ese monto en cuotas y hablamos con el intendente de Eldorado (Rodrigo Durán), que actuó como garante». Ahora, cada familia deberá reunir 320.000 pesos para cubrir los gastos que demandaron los festejos.
De este modo, la fiesta se llevó a cabo aunque con un menú más austero. «Como el catering no estaba pagado acordamos que todos los padres lleváramos pizzas o empanadas. No había otra cosa para comer en la fiesta», dijo. Y agregó que la hija de la estafadora participó de la celebración porque la joven «no tiene la culpa de lo que hizo su madre».
