El Tribunal de Disciplina de la AFA determinó este jueves aplicar suspensiones a los futbolistas de Estudiantes de La Plata que participaron en el denominado «espaldazo» durante el encuentro ante Rosario Central por los octavos de final del torneo Apertura. Todos los miembros del equipo involucrados en este incidente recibieron una sanción de dos partidos que cumplirán en el primer certamen de 2026.
Asimismo, el organismo suspendió por seis meses al presidente de la institución, Juan Sebastián Verón. Las inhabilitaciones para los jugadores se implementarán en el próximo torneo oficial, lo que les permitirá estar disponibles para enfrentar a Central Córdoba este sábado, en el duelo por los cuartos de final del Clausura.
El tribunal sesionó desde las 15 horas en la sede de la AFA ubicada en Viamonte, donde analizó tanto el reporte del árbitro Pablo Dóvalo -que mencionaba «incitación a la violencia» por el comportamiento de los futbolistas pincharratas- como los argumentos presentados por el club platense. Finalmente, emitió un extenso dictamen con su resolución definitiva.
El Tribunal de Disciplina también impuso una sanción económica a Estudiantes de La Plata equivalente al valor de 4000 entradas generales -cifra muy próxima al límite establecido en el reglamento de sanciones, que es de 5000 tickets- y prohibió a Santiago Núñez ejercer la capitanía durante los próximos tres meses.
Los deportistas que comenzarán la temporada 2026 con dos fechas de suspensión -a menos que la AFA decida aplicar una amnistía, como ha sido habitual en los últimos años- son Fernando Muslera, Román Gómez, Santiago Núñez, Tiago Palacios, Facundo Farías, Leandro González Pírez, Santiago Arzamendia, Edwuin Cetré, Ezequiel Piovi, Cristian Medina y Mikel Amondarain -quien no podrá jugar contra Central Córdoba en cuartos de final por haber sido expulsado ante el Canalla-.
Estudiantes de La Plata, adicionalmente, había solicitado la reducción de la pena de Guido Carrillo, quien había cumplido dos de las cuatro fechas de suspensión impuestas por un codazo a Joaquín Laso, de Tigre. Sin embargo, el tribunal no se pronunció sobre este caso, por lo que el delantero de Magdalena deberá completar ese castigo ante los santiagueños y en un eventual partido de semifinales.
La resolución del tribunal de Disciplina presenta varios aspectos llamativos. Por un lado, afirma que su obligación es establecer un «precedente disuasivo frente a este tipo de actitudes». Los integrantes del órgano disciplinario de la AFA omitieron el hecho de que Central Córdoba de Santiago del Estero también estaba obligado a realizar el pasillo a Independiente Rivadavia de Mendoza el pasado 10 de noviembre. El partido se disputó en el estadio Bautista Gargantini y la Lepra celebraba su título de campeón de la Copa Argentina. No hubo homenaje. Tampoco sanción. «Fue un error de la AFA. Olvidamos notificar a ambos equipos», reconocieron en la casa matriz del fútbol argentino ante la consulta de este medio.
En los considerandos del fallo, el tribunal explica por qué decide que los futbolistas del Pincha cumplan las suspensiones recién en el próximo torneo y no en el vigente: «Este tribunal entiende que la suspensión de los jugadores por dos fechas debe cumplirse en el próximo torneo oficial (…) de modo que la sanción resulte ejemplificadora pero no desproporcionada ni lesiva de la integridad de la competición actual», establece el dictamen, publicado en el sitio web de la AFA.
La determinación del órgano disciplinario se fundamenta en el artículo 12 del código de transgresiones y penas: «La conducta reprochada se encuadra en el marco del art. 12 del Código, que autoriza la imposición de suspensiones de hasta treinta (30) partidos a los jugadores que incurran en hechos inmorales, reprobables o disciplinariamente graves; dentro de ese marco, una sanción de DOS (2) fechas de suspensión aparece como moderada y compatible con el principio de proporcionalidad, atendiendo a que el hecho no fue aislado ni individual, sino de carácter grupal y conscientemente asumido».
Respecto al castigo al presidente de la institución, Juan Sebastián Verón, el tribunal resolvió suspenderlo por seis meses de toda actividad futbolística. Una pena considerablemente menor a la aplicada anteriormente a Andrés Fassi, presidente de Talleres de Córdoba, tras su enfrentamiento con el árbitro Andrés Merlos y la conferencia de prensa en la que criticó duramente al presidente de la AFA, Claudio «Chiqui» Tapia.
«El eventual disenso del Presidente y de la Comisión Directiva del Club Estudiantes de La Plata con expresiones públicas de autoridades o dirigentes debió canalizarse por las vías institucionales previstas en el ordenamiento federativo (presentaciones formales, notas, recursos, solicitudes de rectificación, etc.), y no mediante un acto público y colectivo que desnaturaliza el pasillo de homenaje y proyecta un mensaje de menosprecio hacia el club campeón y hacia la propia competición», señala el tribunal, sin especificar si el fallo fue unánime o dividido.
Y añade, sobre la figura de Verón: «Es, por tanto, el propio Presidente [por Verón] quien reconoce haber impartido la orden que dio origen al comportamiento aquí juzgado, lo que revela que no se trató de un gesto improvisado o aislado de algún jugador, sino de una directiva emanada de la máxima autoridad institucional del club». Hasta el momento, el club platense no ha emitido ningún comunicado sobre la sanción a través de sus redes sociales.
