El caso de Milagros Avellaneda y su hijo Benicio Coronel sacudió a Tucumán. Ambos permanecen desaparecidos desde el 2016.
Fue el 28 de octubre de aquel año el día en que se vio con vida por última vez a la madre y a su hijo. Todas las miradas recaen en Roberto Rejas, el padre biológico del niño.
Roberto está acusado de desaparición y homicidio agravado por el vinculo, alevosía y violencia de género y, en el juicio, la fiscalía solicitó la reclusión perpetua.
Además, se involucra otra figura en el caso, la de Estefanía Ávila, por entonces pareja de Rejas, quien habría sido una encubridora. Para ella, se solicitó entre 5 y 6 años de prisión.
En este caso hay un factor clave: nunca se encontraron los cuerpos y en Tucumán solamente hubo una condena en una situación así: la de Betty Argañaraz. Cabe aclarar que en el caso de Betty se encontró sangre y en el caso Avellaneda Coronel no, pero las pruebas de luminol en el auto de Rejas dieron positivas, a pesar del tratamiento intensivo con químicos al que lo sometió.
Otro dato clave es que en este caso se encontraron chats de Milagros y una amiga. En estas conversaciones, Milagros decía claramente que Rejas estaba pegándole en el día de la desaparición.
Otro dato no menor, es que Rejas buscó en Google cómo descomponer un cadáver.
