Nadie lo puede creer. Tampoco nadie puede dar una explicación lógica de lo que le pasó al abuelo Alberto Ramírez, desaparecido desde el 20 de julio y que este último martes, luego de 21 días, fue hallado sin vida en un descampado a tan solo cuatro cuadras de donde vivía.
A pesar de la intensa búsqueda que realizó la Policía, y sobre todo su familia, nadie pudo detectar rastro alguno del anciano en tres semanas. Tres testigos fueron los únicos que lo vieron el día que salió de su casa. Y el cuerpo fue hallado justo en el último lugar en donde fue reportado, y justo por la última testigo que tuvo el caso.
Lo curioso es que ese descampado en donde descansaban los restos del abuelo Alberto fue también uno de los primeros lugares en donde buscó la familia. La tarde en que desapareció, alrededor de las 16, y esa noche hasta pasadas las 4 de la madrugada del día siguiente. Nunca nadie vio nada en esa zona de pastos altos.
Sin embargo, si hay un dato inquietante es el que se conoció luego de la autopsia. Los estudios realizados a los restos del hombre no acusaron señales de desnutrición. Y, además, el tiempo de muerte no se remonta más allá de dos días. Es decir que el abuelo pudo haber estado alojado en algún lugar antes de perder la vida en circunstancias que todavía son materia de investigación.
Ayer martes, horas después de que la familia reconociera el cuerpo, fue una de sus hijas, Miryam, la que deslizó una de las posibles hipótesis sobre la muerte, según lo que les dijeron los investigadores. Creen que el anciano pudo haber ingresado al descampado para hacer sus necesidades y que cayó de frente al piso y después ya no se pudo levantar. Esto lo presumen ya que el hombre tenía la nariz aplastada y llena de tierra. Nada confirmado hasta ahora.
Una de las pocas pistas que había conseguido la Policía indicaba que el hombre había sido visto caminando de la mano de una joven rubia y delgada. Se indagó sobre los dichos del testigo, pero sin éxito. Lo único seguro del caso es que el anciano, que padecía alzhéimer y párkinson avanzados, no pudo llegar tan lejos solo y en tan poco tiempo. Todo es un misterio.
