A muchos tucumanos parece no haberles caído bien la visita del presidente Alberto Fernández.
“Libertad” piden a los gritos, mientras tratan de llegar a la plaza Independencia para mostrar su repudio.
De todas maneras, la Policía desplegó un megaoperativo y el microcentro está blindado.
Los protestantes no están ni cerca del presidente pero el descontento en la zona es general y los incidentes proliferan en las arterias intervenidas por la fuerza de seguridad.
