El Gobierno de la provincia de Buenos Aires estableció que quienes regresen de viajes del exterior deberán estar aislados cuatro días en un hotel.
Esta medida es para «demorar» el ingreso de la variante Delta de coronavirus al país, según explicaron.
Fue el propio gobernador bonaerense, Axel Kicillof, quien confirmó, en una conferencia de prensa, la nueva disposición.
La diferencia principal es que antes solamente quienes daban positivo de coronavirus permanecían aislados y ahora serán todos los viajeros los que lo harán.
Las palabras de Axel fueron contundentes: «Cualquiera que sale del país, cuando vuelve tiene que cuidarse y cuidar a los demás».
