El presidente Alberto Fernández llamó a «construir una Argentina unida y solidaria que cuide la salud de todos» en el marco de un polémico homenaje a las víctimas del coronavirus en el país, cuestionado desde la oposición. «Con esta pandemia estamos presenciando un verdadero cataclismo que azota a la humanidad. Las millones de personas fallecidas hasta ahora han conmocionado al mundo entero así como nos interpelan las casi 100 mil personas fallecidas en nuestro país», indicó el presidente desde el CCK, lugar donde se llevó a cabo el acto.
El Presidente estuvo acompañado por la primera dama, Fabiola Yáñez; el gobernador bonaerense, Axel Kicillof; el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larrera; y varios mandatarios provinciales y líderes religiosos, entre otros. «Hay que tener memoria de cada una de las personas que fueron víctimas fatales de la pandemia. Cada una de ellas tenía un nombre, una vida, hijas, hermanos, madres padres y amigos», subrayó.
En tanto, consideró que «todos y todas tenemos afectos que han perdido su vida en este tiempo» y «esas ausencias han dejado vacío, desasosiego y tristeza». «Nuestro homenaje será construir una Argentina más unida y solidaria», expresó durante el acto en el que tocaron Lito Vitale, Paticia Sosa y Juan Falú, entre otros.
El Presidente y los gobernadores
«Hemos perdido seres queridos. Hemos perdido vínculos. El virus es invisible al ojo humano y en parte desconocido, pero es agresivo: destruye y deja mucho dolor», agregó. Fernández manifestó que «la pandemia edifica un muro inmenso que nos impide abrazar a otros y vivir una parte de nuestras vidas. La pandemia deja pérdidas que hoy tenemos que curar».
