En el local de electrodomésticos Ribeiro puede verse, hace tiempo, carteles de protesta pegados en las vidrieras.
Son los mismos trabajadores quienes se quejan de no recibir los sueldos que les corresponden, y finalmente fueron escuchados.
La casa está por cerrar pero se decidió que la mercadería que queda estará destinada a saldar la deuda que tienen los dueños con los empleados.
Lo lamentable es que son 38 los trabajadores que pierden el puesto de trabajo.
