Durante el pasado sábado, el gobierno provincial anunció que intercedió entre los empresarios y los cosecheros del limón para terminar con el conflicto salarial y liberar las rutas de la provincia que estaban cortadas por los trabajadores.
La ministra Carolina Vargas Aignasse, había resaltado la predisposición de los dirigentes y del sector empresarial para poner fin al conflicto. «Hemos trabajado en conjunto con Uatre y Acnoa para lograr un acuerdo que mejore la propuesta inicial, que había sido firmada en la partiraria -detalló la ministra de la cartera política-; estos puntos figuran en el acta que se firmó anoche y que son los que van a permitir darle satisfacción a los reclamos de los trabajadores», agregó.
Sin embardo, un sector de los trabajadores «autoconvocados» no están conforme y han anunciado una movilización prevista para este lunes hacia la Casa de Gobierno. Piden la reapertura de las paritarias.
Es que el conflicto de los trabajadores no es tan simple como aparenta. En el reclamo gremial han querido involucrar al vicegobernador Osvaldo Jaldo como principal impulsor de los cortes de ruta que afectan a gran parte de la provincia, en un flagelo que la propia Sociedad Rural provincial se involucró, y reclamó al Poder Ejecutivo que actúe.
Este miércoles fue despejado un corte de ruta en Famaillá, y fueron detenidos 17 manifestantes, sin que al gremio que agrupa a estos trabajadores, UATRE (un sindicato peronista, alineado al gobernador Juan Manzur), se le moviera un pelo. Sin embargo, quien sí denunció esta supuesta represión, fue la izquierda nacional.
En el sitio laizquierdadiario.com, aseguraron que en la mañana del miércoles fueron reprimidos los trabajadores limoneros que cortaban la ruta en las inmediaciones de la citrícola San Miguel, y que las fuerzas represivas llevaron detenidos a 17 compañeros en Famaillá y cinco en Macomitas, que se encuentran incomunicados.
Sin embargo, Enrique Ledesma, dirigente de UATRE, aseguró: “no es UATRE quien está cortando las rutas. Esto es político, esto es por la tensión que hay en un gobierno provincial donde hay dos sectores, dos fracciones que están uno para un lado y el otro para el otro”, arrancó Ledesma, quien sobre la disconformidad del aumento en el sector mencionado indicó: “No sé qué gobierno nacional, que ministerio de Trabajo, está dispuesto a otorgar el 300% de incremento”.
“Si nosotros hacemos esta presentación como gremio, nos corren a patadas. El aumento salarial que nosotros conseguimos fue de un 40,6%, es decir que la maleta el año pasado costaba $39, que le tienes que hacer el descuento de ley. Hoy una maleta cuesta $55, solo que con los descuentos de ley te queda $42. Para que te quede una maleta de $62, tienes que pedir una maleta cercana a los $100, entonces de $39 a $100 la maleta, están pidiendo entre un 200 a 300%”.
Esto es político, es notable que quieran que reviente la provincia, a los gobiernos no les interesa los laburantes, esto es político, lamentablemente van a reventar una provincia. Lo que puede ocurrir es que las empresas se vayan a la mierda, y todos los trabajadores en la calle. Y el político va a seguir llenando los bolsillos”, agregó Ledesma.
Sin embargo, no fue el vicegobernador quien salió en defensa de los cortes y los detenidos. La legisladora porteña del Myriam Bregman, del Frente de Izquierda fue la única dirigente que salió en defensa de la protesta, condenó la represión en Famaillá, y reclamó por los detenidos.
Exigimos la libertad de los cosecheros en #Tucumán y el cese de la militarización de la zona de Famaillá. La Sociedad Rural pidió «normalizar la situación» y Manzur mandó la policía. No a la criminalización de la protesta”, twitteó Bregman sobre el conflicto que no tuvo ninguna otra repercusión nacional.
