La utilización del empleo estatal para beneficio individual de quienes ostentan cargos se ha convertido en moneda corriente, pero pocas veces un alto funcionario nacional lo había admitido en público, como sucedió con la titular del Inadi, Victoria Donda.
La funcionaria fue acusada de tener “en negro” a una empleada doméstica y de ofrecerle un cargo en el organismo que preside. La denunciante se llama Arminda, tiene 62 años y es de origen boliviano.
«En los últimos 3 ó 4 años, estuvo parcialmente registrada, pero con un salario menor al que correspondía. El problema surgió cuando, por su edad, Arminda le manifestó a Donda su deseo de jubilarse. De modo informal inició una charla con Victoria por dos motivos: primero por las deficiencias registrales y, segundo, porque durante la cuarentena Victoria no se hizo cargo de los salarios cuando ellos no podían prestar servicio”, agregó el letrado.

«En los últimos meses, lo que planteó Arminda se formalizó en una carta documento, que fue recibida pero no contestada», agregó el abogado.
«Tras un tiempo esperando respuesta a esa carta, la respuesta de Donda llegó por WhatsApp», explicó.
Según un audio que el abogado hizo escuchar en el programa, Donda le ofreció un plan social o la chance de una contratación en el INADI, a cambio de que no hiciera la denuncia correspondiente. «Le contestó con ofrecimientos de planes o contrataciones en el INADI a cambio de su denuncia. Pero Arminda no aceptó», relató.
Barsante manifestó que, tras consultar con un abogado penalista, iniciará dos acciones judiciales contra Donda: una en el fuero laboral y otra en el penal.
Pero la funcionaria, fiel a su estilo, decidió responder las acusaciones y lo hizo a través de un desafortunado texto en el que ofrece tanto la asistencia social, como la posibilidad de acceder a un preciado cargo público, como si el Estado fuera un bien propio.
Esta es la respuesta de Victoria Donda a través de su perfil en Twitter.