Un niño de diez años oriundo de Fiambalá falleció a causa de una meningoencefalitis amebiana primaria provocada por la ameba Naegleria fowleri, conocida popularmente como «comecerebros», según confirmó el Ministerio de Salud de la Provincia de Catamarca. El diagnóstico fue verificado por el Laboratorio Nacional de Referencia ANLIS-Malbrán a través de una prueba de PCR en tiempo real realizada sobre una muestra de líquido cefalorraquídeo, luego de que el equipo de Infectología del Hospital Interzonal de Niños Eva Perón sospechara el cuadro durante la internación del menor hasta su fallecimiento.
La Municipalidad de Fiambalá dispuso el cierre temporal del complejo termal de la localidad, uno de los principales atractivos turísticos de la provincia, mientras avanzan los análisis de muestras de agua y superficies tomadas a partir del testimonio de los familiares, en el marco de una investigación epidemiológica que busca reconstruir las posibles exposiciones del niño durante los doce días previos al inicio de los síntomas. Las autoridades sanitarias señalaron que no se identificaron otros casos y que, según la evaluación epidemiológica actual, se trataría de un episodio aislado, al tiempo que aclararon que la infección no se transmite de persona a persona ni se adquiere por la ingestión de agua contaminada, sino exclusivamente cuando esta ingresa por las fosas nasales y el microorganismo alcanza el sistema nervioso central.
Naegleria fowleri es una ameba de vida libre que habita de manera natural en aguas dulces templadas o cálidas, como lagos, ríos, estanques y aguas termales, y que en ocasiones excepcionales se ha detectado en piletas, espacios recreativos con chorros de agua o sistemas con mantenimiento inadecuado. El Colegio de Médicos de Catamarca difundió recomendaciones preventivas que incluyen evitar sumergir la cabeza en aguas termales naturales o piletas de agua dulce cálida e impedir el ingreso de agua por las fosas nasales, además de consultar de urgencia ante la aparición de fiebre, dolor de cabeza intenso, náuseas, vómitos o rigidez de nuca después de actividades acuáticas en esos ambientes.
La infección, extremadamente infrecuente a nivel mundial pero con una letalidad cercana al noventa y cinco por ciento, produce una inflamación de las meninges y daño del tejido cerebral de evolución rápida. En el caso de Fiambalá, los equipos técnicos continúan el muestreo y el análisis para determinar la posible fuente de exposición, sin que hasta el momento exista una vinculación confirmada con el complejo termal, que permanece cerrado de manera preventiva.
