Tini Stoessel canceló a último momento el show previsto para el domingo 18 de octubre en el Kaseya Center de Miami, en el marco de su gira Futttura, y explicó en un comunicado en Instagram que las condiciones técnicas y de seguridad que se le habían garantizado no estaban dadas, en un recinto entregado con horas de retraso y con sistemas de sonido, iluminación, video y comunicación no operativos.
La productora AKE Music había anunciado la suspensión minutos antes del inicio, con público en las inmediaciones, atribuyéndola al incumplimiento de los requerimientos técnicos y de producción previamente solicitados, indispensables para el espectáculo, y aclaró que la situación era completamente ajena a la artista y a su equipo, que se encontraba listo para subir al escenario.
En su descargo, Stoessel lamentó lo ocurrido especialmente por quienes habían comprado entradas, viajado y hecho un esfuerzo para asistir, precisó que su equipo había intentado adaptar la producción hasta el último momento, y sostuvo que «esto no fue un simple inconveniente técnico» sino la falta de condiciones fundamentales de seguridad que no se cumplieron, al tiempo que afirmó que la seguridad y el respeto por el público no son negociables.
La cantante agregó que aún se insistía en realizar el show pese a las deficiencias, que generó impotencia, y que su prioridad sigue siendo continuar con Futttura, un proyecto en el que invirtió amor y trabajo, mientras anticipó un comunicado formal con el detalle de las deficiencias y se devolverán las entradas a través del punto de compra original.
El episodio se inscribe en el contexto de su gira internacional y de las tensiones familiares y empresariales conocidas con su padre, Alejandro Stoessel, vinculadas a la producción y a la propiedad de la gira, en un momento en el que la artista dejó de seguir a la productora en redes después de la cancelación.

