Luis Rolando Díaz, conocido en el ámbito vitivinícola como “Rolo”, falleció el martes 13 de octubre en Tucumán, dejando un legado que marcó el desarrollo de los vinos de altura en los Valles Calchaquíes tucumanos a través de su emprendimiento familiar Altos La Ciénaga, en el paraje La Ciénaga de Colalao del Valle, a más de 2.300 metros sobre el nivel del mar.
Díaz, que había aprendido el oficio de su padre —quien elaboraba el clásico vino patero que se vendía en damajuanas de más de 20 litros—, profesionalizó el proyecto familiar y apostó por variedades poco habituales en una región donde el torrontés es la cepa emblemática. Su apuesta más visible fue el viognier, uva blanca originaria del valle del Ródano en Francia, caracterizada por aromas florales y frutales, con la que elaboró el primer viognier tucumano y que en octubre de 2025 obtuvo una Medalla de Oro en el Concurso Internacional de Vinos y Licores Vinus, realizado en Mendoza.
Las primeras pruebas con la variedad comenzaron alrededor de 2022, con producciones de entre 20 y 50 litros, y el proyecto creció hasta alcanzar 500 plantas en producción y una elaboración cercana a las 800 botellas. Díaz defendía un manejo agroecológico, buscaba que el terroir de altura se expresara en el producto final y había logrado otros reconocimientos, entre ellos una Medalla Doble Oro para un trivarietal y una Medalla de Oro para un Reserva 2019 en el concurso Tannat al Mundo, en Uruguay. La bodega, fundada sobre la base del trabajo de su padre Don Javier Díaz y compartida con su hermana Cristina, se convirtió en un referente de la vitivinicultura artesanal de altura en la provincia.
Su trabajo abrió camino a la diversificación de cepas en los Valles Calchaquíes tucumanos y a la proyección internacional de etiquetas producidas en condiciones extremas de altura y aridez. La confirmación de su muerte este miércoles 14 de octubre enluta al ámbito vitivinícola local, donde era reconocido por su dedicación a la elaboración de vinos de lugar y por haber demostrado que en Colalao del Valle era posible producir etiquetas premiadas que complementaran al torrontés dominante de la región.

