Ricardo Arjona compartió este lunes un video en el que se reencuentra en las calles de la Ciudad de México con Pocho, el mexicano al que conoció hace décadas cuando detuvo un taxi en una esquina y que, con el paso de los años, se convirtió en su escenógrafo durante doce giras, y le entrega como homenaje un Volkswagen amarillo adornado con un gran lazo rojo.
En la grabación, el cantautor guatemalteco saluda al hombre con la frase “Pocho, tenés cara de nervioso” y le dice que para su equipo regresar a México es una celebración y que él mismo lo es, antes de recordar que lo conoció en esa zona cuando era taxista y que luego se integró a sus producciones. Pocho corrige la cuenta de las giras compartidas a doce, cifra que Arjona califica como “toda la vida”, y luego el artista le muestra el vehículo y le confirma que se trata de un regalo real, no de una actuación, con la frase “decidimos hacerte un homenaje y ese es para ti”.
Otra historia de taxi.
Quizás la mas bella.
Cosas que pasan.
(Posteo de @Ricardo_Arjona ) https://t.co/YqmOZnVEZZ— NOTIARJONA (@notiarjona) October 12, 2026
El escenógrafo agradece los años de trabajo y recuerda un regalo anterior de una escenografía de la que pudo sacar provecho económico, tras lo cual llama a su hijo para contarle que Arjona le regaló un carro. El video, acompañado del mensaje “Otra historia de taxi. Quizás la más bella. Cosas que pasan”, circuló a través del club de fans argentino Notiarjona y se difundió en medios mexicanos y guatemaltecos.
La anécdota se distingue de la que dio origen a “Historia de taxi”, el tema del álbum Historias de 1994 que Arjona escribió a partir del pedido que le hizo otro taxista al llegar por primera vez a México, cuando lo trasladó desde el aeropuerto al Hotel Pisa de Insurgentes y le pidió que escribiera una canción dedicada a los choferes, anécdota que el propio artista ha recordado en videos recientes. El reencuentro ocurre a menos de un mes de que comience en Mérida, el 7 de noviembre, la etapa mexicana de la gira Lo que el Seco no dijo, que incluye presentaciones en Oaxaca, Puebla, Guadalajara, Monterrey y dos fechas en el Estadio Banorte de la Ciudad de México.
Arjona, que ha señalado en reiteradas ocasiones la deuda que tiene con México por las canciones, los amigos y la nostalgia que le dejó el país en sus primeros años, convierte así una vieja historia de taxi en un reconocimiento concreto a quien pasó del volante a los escenarios de sus giras. El gesto cierra un círculo entre la inspiración urbana de sus letras y la lealtad de quienes lo acompañaron en el camino.

