La convocatoria que el PRO abrió el jueves en el hotel Carlos V reunió a dirigentes de la UCR, Fuerza Republicana, CREO y Cambia Tucumán, además del diputado nacional Mariano Campero y de Walter Berarducci a título personal, y dejó afuera a La Libertad Avanza, que ya había anunciado que no se sentaba. El espacio que conduce Lisandro Catalán ratificó la ausencia con un comunicado en el que rechazó una mesa para repartir cargos «entre los mismos de siempre» y ofreció recibir a quienes adhieran al proyecto de Javier Milei. La foto de la noche muestra la adhesión que el PRO de Alberto Colombres Garmendia consiguió; el lugar vacío es el que el archivo del 5 de octubre ya había marcado.
No hubo frente electoral. Colombres Garmendia dijo que coincidieron en empezar a verse las caras y en armar una agenda, y que «hoy no hay un frente». Hablaron de educación, salud, producción, infraestructura y del fortalecimiento institucional, y el acuerdo más concreto fue compartir un borrador de Cambia Tucumán para pedir a la Corte Suprema de la Nación que declare inconstitucional la interpretación que la Corte provincial hizo del artículo 90, el que el oficialismo lee como habilitación de una reelección inmediata de Osvaldo Jaldo. Manuel Courel aclaró que el planteo no es contra el gobernador y que el texto se circulará para que cada partido lo revise en sus órganos antes de firmarlo.
El artículo 90 fija un mandato de cuatro años y autoriza una reelección inmediata, según la lectura que el ministro Regino Amado defendió en septiembre, cuando recordó que Jaldo fue vicegobernador en 2015, reelegido en 2019 y gobernador en 2023, y que la Constitución permite a quien ocupó la vice dos períodos consecutivos ser elegido gobernador y reelegirse. La Libertad Avanza ya había dicho entonces que esa cláusula debía leerse con las reglas de alternancia y con los fallos de la Corte nacional. La mesa del Carlos V tomó ese expediente, que el oficialismo trata como un intento de excluir en tribunales a quien no se puede vencer en las urnas, y lo convirtió en el primer papel común.
Ricardo Bussi habló de vocación de unidad y de poder, Campero de transformar la provincia, y Sebastián Murga de que para ganar en 2027 no puede quedar nadie afuera, incluida La Libertad Avanza, a la que invitaron a una segunda reunión en dos semanas. Berarducci dijo que la ciudadanía pide una opción y no una oposición, y que lo valioso era quiénes estaban y no quiénes faltaban. El propio cierre de la mesa, recogido por quienes cubrieron la salida, sostuvo que Catalán sigue siendo un actor necesario para ganar, de modo que la adhesión amplia no se presentó como un cierre de puertas.
Horas después, 22 dirigentes del PRO difundieron un comunicado en el que rechazaron la convocatoria de las autoridades partidarias y respaldaron a Catalán como candidato a gobernador. Hablaron de una oposición «testimonial» y de «sparring», funcional al esquema que gobierna la provincia desde hace décadas, y cerraron con la fórmula de que «esta vez, es en serio».
Una oposición unida y que trabaje para Tucumán y los tucumanos es posible https://t.co/62kBBqjffW
— AColombresGarmendia (@titocgpro) October 8, 2026

