El secretario de Estado de Políticas Integrales sobre Adicciones, Lucas Haurigot Posse, denunció este miércoles que su hija, estudiante de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Tucumán, fue víctima de un intento de secuestro a bordo de un viaje de Uber que había pedido a las 9.38 desde el Parque 9 de Julio, con destino a Soldati al 700. Según el relato que el funcionario publicó en sus redes y que el productor César Juárez reprodujo minutos después, el conductor le echó un gas en el rostro que la estaba descomponiendo, no quiso detener la marcha y la joven se arrojó del auto en movimiento; padre e hija radicaron la denuncia policial poco después del episodio.
La versión que circula es, hasta el momento, la de la familia, y no hay un parte policial público ni un pronunciamiento de la empresa que confirme la identidad del chofer, el tipo de sustancia o el punto exacto en el que la estudiante abandonó el vehículo. Haurigot Posse difundió una captura de la aplicación con el rostro y los datos del viaje, y pidió que se replicara el aviso con la frase «por favor, difundan: intentó secuestrar a mi hija»; este medio no reproduce esa identidad porque todavía no fue convalidada por una fuente policial o judicial.
El punto de partida que consignó el funcionario es la Facultad de Filosofía y Letras, en avenida Benjamín Aráoz 800, dentro del Centro Universitario Julio Prebisch, en el borde del Parque 9 de Julio, y el destino es una cuadra de Soldati que cae en el microcentro, un trayecto corto en el que el auto no habría alcanzado a alejarse del radio universitario. Juárez describió el episodio como un intento de secuestro de una universitaria que iba de la facultad a su domicilio y precisó que «el chofer arrojó un gas que estaba descomponiendo a la estudiante; el chofer no quería parar y ella se arrojó», y agregó que el padre, funcionario provincial, ya había formalizado la denuncia junto con la joven.
La calificación que el padre usa en público es la de intento de secuestro, pero la figura que termine en el expediente va a depender de lo que la fiscalía pueda sostener con el registro del viaje, con el relato de la estudiante y, si aparece, con una constatación médica del gas que se denuncia. Hasta el cierre de esta nota no se conocía una aprehensión, ni una comunicación de Uber sobre la baja del conductor, ni el nombre de la comisaría en la que quedó radicada la denuncia.
El episodio se suma a una serie reciente de hechos violentos ligados a la misma aplicación en la provincia, aunque de signo distinto: el 14 de septiembre la Policía aprehendió en Villa Mariano Moreno a un pasajero que, según el conductor, lo había amenazado con un arma de fuego para robarle, y el 22 la Unidad Fiscal de Robos y Hurtos I imputó a Juan Marcelo Peralta por el robo agravado con cuchillo a un chofer de Uber Moto de 64 años.

