Con el 47,26% de las mesas totalizadas, Flávio Bolsonaro lidera la primera vuelta presidencial de Brasil con el 50,20% de los votos válidos. Luiz Inácio Lula da Silva tiene el 41,63%. El corte es del Tribunal Superior Electoral, reproducido por G1 a las 18:44 de Brasilia: 235.931 secciones de 499.248. En votos, 27.484.298 para el senador del Partido Liberal y 22.791.778 para el presidente. No es un resultado. Falta más de la mitad del país.
Detrás quedan el escritor Augusto Cury, de Avante, con 2,96% y 1.618.252 votos; Ronaldo Caiado, del PSD, con 2,38%; y Renan Santos, de Missão, con 2,32%. Romeu Zema no llega al 0,3%. Sobre lo ya escrutado, los blancos son el 1,75% y los nulos el 2,68%. La abstención, medida solo en las mesas que ya transmitieron, está en 20,90%. Para ganar este domingo hay que pasar la mitad de los votos válidos. Si Flávio cae de ese umbral, la segunda vuelta es el 25 de octubre.
El orden de llegada de las urnas importa más que el titular del 50%. Las primeras horas suelen pesar en el Sur, el Sudeste y los municipios chicos, que transmiten antes. El Nordeste, bastión de Lula en todas las encuestas de la víspera, entra más tarde. Los partes de la noche lo confirman en la dirección, aunque no todavía en la magnitud: Lula encabeza el escrutinio del Nordeste y Flávio va adelante en el resto de las regiones. Datafolha, el sábado, daba al petista 53% contra 25% en el Nordeste, y a Flávio 45% contra 27% en el Sur. Si esa geografía se sostiene, el margen nacional se achica cuando terminen de llegar Bahía, Pernambuco y Ceará. El 50,20% de las 18:44 no alcanza para proclamación.
La votación cerró a las 17, hora de Brasilia. El presidente del TSE, Kassio Nunes Marques, dijo que el turno transcurría con normalidad y que no había indicios de interferencia internacional. También advirtió que es esperable que los candidatos judicialicen observaciones. El tribunal no dio ganador.
Para la industria sucroalcoholera de Tucumán el parcial mueve el escenario que ya estaba planteado, no el precio de esta noche. Flávio impugnó en campaña el corte de etanol anhidro que el gobierno de Lula subió en agosto del 30% al 32%, y dos legisladores de su partido pidieron dejar sin efecto la resolución. Si la ventaja se confirma y no hay balotaje, esa revocación queda a un decreto de distancia: más caña brasileña hacia el azúcar y más presión sobre el crudo de Nueva York, que es la referencia de lo que los ingenios tucumanos venden fuera del cupo. Si el Nordeste lo baja del 50%, la pelea sigue hasta el 25 y el E32 permanece mientras tanto. El cupo estadounidense 2026/2027, del que las empresas vinculadas a Tucumán tienen 15.976,891 toneladas, no se rediscute con un parcial. El Federalista reconstruyó ese canal el sábado.

