Molinos Río de la Plata concretó una nueva adquisición y esta vez el destino de la inversión quedó en Tucumán. La compañía acordó la compra de una planta industrial de Complejo Alimenticio San Salvador, ubicada en la localidad de Colombres, departamento Cruz Alta, con el objetivo de ingresar al mercado de las galletas.
La operación fue informada a la Comisión Nacional de Valores (CNV). El acuerdo contempla la transferencia de los trabajadores vinculados con las actividades específicas del establecimiento. La entrega de la planta está prevista para noviembre de 2026, siempre que se cumplan las condiciones habituales de la operación.
El complejo cuenta con infraestructura para distintas etapas de la producción. Allí se puede recibir y almacenar trigo, realizar la molienda, elaborar alimentos, envasar y almacenar la producción terminada. La planta comenzó a funcionar en 2011.
Una planta de 37 hectáreas
El acuerdo aprobado por el directorio de Molinos comprende dos inmuebles con una superficie total cercana a las 37 hectáreas, además de las construcciones, instalaciones, equipos y bienes muebles que forman parte del complejo industrial.
La incorporación de este activo le permitirá a la empresa contar con capacidad productiva propia para una categoría en la que hasta ahora no tenía presencia directa.
El proyecto contempla la elaboración de galletas crackers, dulces, rellenas y bizcochos. Molinos utilizará para ese desarrollo algunas de las marcas que integran su amplio portafolio de alimentos.
La compañía posee marcas como Matarazzo, Lucchetti, Granja del Sol, Gallo, Don Vicente, Sibarita, La Salteña, Blancaflor, Exquisita, Cocinero, Preferido, NotCo, Cruz de Malta y Nobleza Gaucha. También cuenta con presencia en el mercado vitivinícola a través de etiquetas como Nieto Senetiner, Ruca Malen, Cadus y Etchart.
La compra de la planta tucumana le permite sumar una categoría completa y, al mismo tiempo, incorporar capacidad industrial y personal especializado.
Tucumán, en el nuevo mapa de inversiones
La adquisición forma parte de una estrategia de expansión que Molinos profundizó durante 2026. En junio, la empresa anunció la compra del negocio de NotCo Foods en Argentina y Uruguay. Esa operación apuntó a reforzar su presencia en alimentos de origen vegetal, bebidas y nutrición funcional.
Poco después, Molinos comunicó la adquisición de Bodega Etchart a Pernod Ricard, con el objetivo de fortalecer su plataforma de vinos.
La operación en Tucumán presenta una diferencia respecto de esas dos compras. Esta vez, Molinos suma un establecimiento industrial completo, con infraestructura, equipamiento y trabajadores.
La empresa considera que el complejo tiene margen para crecer y que puede convertirse en una nueva plataforma para el negocio de alimentos. El proyecto contempla tanto el mercado argentino como una futura proyección internacional.
Agustín Llanos, CEO de Molinos Río de la Plata, definió la operación como parte de una estrategia de largo plazo. “Esta adquisición representa un paso importante en nuestra estrategia de crecimiento de largo plazo y una apuesta para ingresar a una nueva categoría como la de galletas”, afirmó.
Un cambio en los números de Molinos
La expansión se produjo después de una fuerte mejora en los resultados de la compañía durante el primer semestre de 2026.
Molinos pasó de registrar una pérdida de $26.022 millones en el primer semestre de 2025 a una ganancia de $37.571 millones en el mismo período de este año. El resultado operativo también mostró una mejora significativa: pasó de una pérdida de $27.033 millones a una ganancia de $30.088 millones.
El volumen comercializado, en cambio, permaneció casi sin cambios. El negocio de alimentos registró ventas por 218.096 toneladas, frente a las 219.673 toneladas del primer semestre del año anterior.
La compañía también redujo sus gastos centrales. La baja fue del 23,4%, con un ahorro de $37.023 millones. Además, la generación de caja de las actividades operativas pasó de un consumo de $22.650 millones a una generación de $45.390 millones.
Con ese escenario como respaldo, Molinos aceleró su estrategia de crecimiento mediante nuevas adquisiciones.
Ahora, Tucumán se incorpora a ese proceso de expansión con una planta que le permitirá a la compañía entrar de lleno en el negocio de las galletas. La operación todavía debe completar las condiciones previstas en el acuerdo y la transferencia quedó pautada para noviembre.
Si el proceso avanza según lo previsto, Colombres se convertirá en uno de los puntos desde los cuales Molinos desarrollará una nueva categoría dentro de su negocio de alimentos.

