El gobernador Osvaldo Jaldo volvió a marcar distancia con una eventual modificación del sistema electoral nacional. El mandatario tucumano ratificó su rechazo a la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) y sostuvo que las reglas electorales deben mantenerse sin cambios durante el proceso electoral.
“Yo para nada estoy de acuerdo con la eliminación de las PASO, sino también con una modificación electoral a nivel nacional”, afirmó Jaldo.
La definición del gobernador no se limitó a las primarias. Su planteo apunta también a evitar cambios en las condiciones de una elección cuando el proceso ya comenzó. Según explicó, una modificación “sobre la marcha” puede generar consecuencias para todos los sectores que buscan competir.
“no solo para nosotros, sino para todos los espacios políticos, que gracias a la democracia vamos a poder participar”, sostuvo.
Jaldo confirmó además que la discusión forma parte del diálogo que mantiene Tucumán con el Gobierno nacional. La cuestión electoral se incorporó así a la agenda de conversaciones entre la Provincia y la Casa Rosada.
“Por eso, este tema también lo estamos charlando con la Nación”, indicó.
Una estrategia provincial frente a la Casa Rosada
La posición sobre las PASO se inscribe dentro de una definición política más amplia de Jaldo. El gobernador volvió a defender el vínculo institucional con el Gobierno nacional, incluso cuando existen diferencias sobre determinadas medidas.
“Nosotros no le esquivamos a ningún tema, y en todos los temas ponemos la cara”, expresó.
El mandatario rechazó, de esta forma, que Tucumán adopte sus posiciones a partir de una lógica de enfrentamiento permanente con la Nación. Jaldo sostuvo que la Provincia debe evaluar cada decisión según sus efectos concretos sobre los tucumanos.
En ese punto, utilizó como ejemplo las gestiones para conseguir una bonificación en el servicio eléctrico durante los meses de mayor consumo. El beneficio cobra especial importancia durante el verano, cuando las altas temperaturas elevan el uso de equipos de refrigeración en viviendas y comercios.
“Nosotros no nos andamos escondiendo, nosotros no andamos votando todo en contra por una cuestión ideológica”, afirmó.
La definición también expuso uno de los argumentos centrales de la estrategia política del gobernador: mantener canales abiertos con la administración de Javier Milei para defender recursos, obras y medidas que tengan impacto en la provincia.
“Los gobernadores sí o sí tienen que tener diálogo”
Jaldo justificó esa postura a partir del resultado de las últimas elecciones presidenciales y del esquema institucional que existe entre la Nación y las provincias.
“A nivel nacional, eligieron un presidente con el cual los gobernadores sí o sí tienen que tener diálogo”, sostuvo.
Para el gobernador, la relación con la Casa Rosada no puede reducirse a respaldos o rechazos automáticos. El objetivo, según sus declaraciones, pasa por negociar cada tema en función de las necesidades de Tucumán.
Esa mirada también apareció al referirse a las obras y las inversiones que llegan a las provincias. Jaldo remarcó que muchas de ellas dependen de gestiones políticas y acuerdos entre las distintas jurisdicciones.
“Si no hubiese estado el Gobierno de Tucumán, esta obra, capaz que esta inversión se la llevaba otra provincia y Tucumán una vez más mirando al sudeste”, afirmó.
La frase resume el argumento con el que Jaldo busca diferenciar la estrategia tucumana de una oposición frontal a la Nación: dialogar no implica aceptar todas las decisiones del Gobierno nacional, sino intentar conseguir resultados concretos para la provincia.
En ese marco, el gobernador mantiene su rechazo a la eliminación de las PASO, pero al mismo tiempo sostiene el diálogo con la Casa Rosada. La combinación de ambas posiciones aparece como uno de los ejes de la política de Tucumán frente al escenario nacional.

