Los dos acusados por el asesinato de Kevin Samuel Rueda ya fueron trasladados al complejo penitenciario de Benjamín Paz. Isaías Rubén Delgado y Juan Manuel “Cucú” Carabajal permanecerán allí durante 180 días de prisión preventiva, mientras la Fiscalía avanza con las medidas de prueba que todavía faltan en la causa.
La decisión se tomó luego de la audiencia de formalización de la investigación que se realizó este lunes. El Ministerio Público Fiscal, a través de la Unidad Fiscal de Homicidios II, acusó a ambos como coautores de un homicidio en ocasión de robo agravado por el uso de arma de fuego.
El juez Augusto Paz Almonacid aceptó el planteo del fiscal Carlos Sale y dispuso la prisión preventiva hasta el 26 de febrero de 2027. La resolución también ordenó el traslado de los imputados a una unidad del Servicio Penitenciario.
Una persecución que quedó registrada
La investigación reconstruyó buena parte del ataque a partir de 12 cámaras de seguridad privadas ubicadas en la zona del crimen y sobre el recorrido posterior de los sospechosos.
Según la hipótesis de la Fiscalía, Rueda circulaba cerca de las 5 de la madrugada del sábado 29 de agosto por avenida Colón, en dirección norte. Viajaba en una Honda Wave blanca y negra. Su destino era la Escuela de Suboficiales, donde debía participar de una formación antes de trasladarse a Juan Bautista Alberdi para un desfile.
Detrás suyo apareció una KTM Duke 200 naranja y negra. En ella iban Delgado, como conductor, y Carabajal, como acompañante.
Las imágenes permitieron establecer que la persecución se extendió durante varias cuadras. El ataque se produjo en las inmediaciones de avenida Colón y Fortunata García.
La acusación sostiene que los sospechosos se colocaron delante de la Honda Wave para obligar a Rueda a detenerse. Carabajal habría descendido con una pistola calibre 9 milímetros y efectuado un disparo.
Un testigo que circulaba por el sector observó la persecución. También declaró un chofer de la línea 17, quien vio primero a una motocicleta detrás de Rueda y, después de realizar un giro, encontró al joven tendido sobre el asfalto.
La declaración que compromete a Delgado
Uno de los elementos que más peso tuvo en la acusación fue una manifestación espontánea atribuida a Isaías Delgado.
Los investigadores llegaron hasta él durante las averiguaciones realizadas en un lavadero de avenida Colón al 2100. Delgado reconoció que conocía la KTM que buscaban los policías.
Poco después, los efectivos recibieron la confirmación de que la motocicleta había sido localizada. Según explicó el fiscal Sale durante la audiencia, Delgado se puso nervioso y relató ante la jefa de la División Homicidios, Susana Montero, cómo habría ocurrido el asalto.
Según la Fiscalía, dijo:
“Jefa, yo anduve con ‘Cucú’ en la KTM. Él me pasó a buscar como a las 4.30 de mi casa y nos fuimos a robar. Yo manejaba, ‘Cucú’ iba con el arma atrás y robamos la guagua y Cucú le disparó al chico”.
Sin embargo, durante la audiencia Delgado negó el hecho que le atribuyen. Su defensa también denunció supuestas lesiones que, según el abogado, habría sufrido durante su traslado policial. El defensor pidió controles médicos forenses periódicos.
Carabajal, por consejo de su abogado, se abstuvo de declarar.
Las motos fueron claves para llegar a los sospechosos
Después del crimen, los atacantes habrían escapado en las dos motocicletas.
Las cámaras permitieron establecer que Carabajal tomó la Honda Wave de Rueda, mientras Delgado continuó su marcha en la KTM.
La moto del joven policía apareció horas después en un cañaveral del barrio Ampliación Miguel Lillo 1. La KTM Duke fue localizada más tarde entre malezas y ramas, en un descampado del barrio Ampliación San Francisco.
Ese vehículo aportó otro dato relevante para los investigadores: tenía pedido de secuestro por un robo denunciado el 18 de agosto y, según Inteligencia Criminal, habría sido utilizado dos días antes del crimen de Rueda en otro asalto armado contra un motociclista.
La localización de la KTM resultó decisiva para la pesquisa y permitió avanzar sobre la identidad de quienes habrían participado del ataque.
Carabajal fue encontrado en un cañaveral
A partir de la declaración atribuida a Delgado, la investigación se concentró sobre Carabajal.
La Brigada obtuvo información sobre una propiedad ubicada en Los Juárez, departamento Leales, vinculada con el entorno familiar de la pareja del sospechoso.
El domingo por la tarde, los policías localizaron a una pareja que circulaba en una Gilera Smash por la ruta provincial 306, a la altura del kilómetro 60. Ambos tenían el rostro cubierto.
Cuando advirtieron la presencia de los efectivos, ingresaron a un cañaveral. La motocicleta cayó por las irregularidades del terreno y los ocupantes intentaron continuar la fuga a pie.
Finalmente fueron reducidos. Uno de ellos era Carabajal, quien quedó detenido.
Una autopsia que confirmó la violencia del ataque
La autopsia estableció la gravedad de la herida que sufrió Rueda.
El proyectil ingresó por el sector izquierdo del tórax y provocó lesiones en los dos pulmones y el corazón. El informe médico determinó que el joven murió como consecuencia de un shock hipovolémico.
En la escena, el ECIF levantó un proyectil y una vaina servida calibre 9 milímetros. También tomó muestras para detectar residuos de disparo y realizó hisopados que serán sometidos a estudios genéticos.
Los antecedentes de los dos acusados
Durante la audiencia, el fiscal Carlos Sale también expuso los antecedentes de los imputados.
Carabajal registra una condena condicional de tres años por robo agravado, dictada en mayo de este año, además de antecedentes por resistencia a la autoridad.
Delgado tiene una condena condicional de dos años por amenazas y lesiones leves, dictada en junio de 2024. También registra antecedentes por robo agravado, portación ilegal de arma y resistencia a la autoridad. A eso se suman causas elevadas a juicio por homicidio y robo en poblado y en banda.
El fiscal sostuvo que ambos presentan un “frondoso prontuario” y que existen riesgos concretos de fuga y de obstaculización de la investigación. También consideró necesario proteger a los testigos.
Sale calificó el caso como “un suceso de extrema gravedad” y describió el ataque como una “ejecución a quemarropa”. La escala penal mínima prevista para el delito que se les atribuye es de 13 años de prisión.
Qué falta determinar
La causa todavía tiene varias medidas pendientes. La Fiscalía debe localizar el arma utilizada en el crimen, completar los estudios de ADN, realizar las pericias sobre residuos de disparo y avanzar con el cotejo balístico del proyectil y la vaina.
También resta extraer información de los teléfonos celulares secuestrados a los acusados y recibir nuevos testimonios.
Mientras esas medidas avanzan, Delgado y Carabajal ya quedaron alojados en Benjamín Paz.
El traslado se concretó este martes bajo un importante despliegue policial desde la Comisaría Primera. Participaron efectivos de distintas áreas de la fuerza y se dispusieron controles especiales de tránsito en las inmediaciones de la dependencia.
La investigación ahora deberá transformar las evidencias reunidas en elementos suficientes para sostener la acusación durante el proceso judicial y determinar, en forma definitiva, qué responsabilidad tuvo cada uno de los dos imputados en el asesinato de Kevin Rueda.

