La Policía de Tucumán detuvo este domingo a Juan Manuel “Cucú” Carabajal, el segundo acusado por el asesinato del cadete Kevin Samuel Rueda. El procedimiento se concretó en Los Gómez, un paraje rural del este provincial, donde el sospechoso se ocultaba en una vivienda precaria rodeada de cañaverales, propiedad de su abuelo paterno. Estaba acompañado por una menor de edad. Lo trasladaron con el rostro cubierto para no invalidar una futura rueda de reconocimiento.
Carabajal, de 33 años, había sido señalado horas antes por Isaías Rubén Delgado, alias “El Rey”, de 34, el primer detenido. Según fuentes policiales, Delgado no solo reconoció su participación en el ataque: identificó a su presunto cómplice como el autor del disparo y aportó datos que permitieron secuestrar las dos motocicletas vinculadas al hecho. La Dirección General de Investigaciones Criminales y Delitos Complejos cerró así, en menos de 36 horas, el círculo de los dos hombres que la fiscalía busca imputar.
El crimen había ocurrido el sábado 29 de agosto, poco después de las 5 de la madrugada, en la intersección de avenida Colón y Fortunata García, en el sur de la capital. Rueda, de 21 años, agente de la Policía de Tucumán y alumno de la Escuela de Suboficiales y Agentes, circulaba en una Honda Wave blanca y negra. Debía encontrarse con su padre en Bella Vista y concentrarse luego para participar del desfile por los 216 años del nacimiento de Juan Bautista Alberdi, en la ciudad homónima. El acto lo encabezó el gobernador Osvaldo Jaldo. Debajo de un jogging y una campera, el joven llevaba el uniforme de gala. No portaba arma: como aspirante, aún no estaba autorizado a hacerlo. Le faltaban cuatro meses para egresar.
La reconstrucción
La reconstrucción de la Unidad Fiscal de Homicidios II, a cargo del fiscal Carlos Sale y de la auxiliar Luz Becerra, describe una secuencia de pocos segundos. Dos hombres que se movilizaban en una motocicleta KTM —de origen presuntamente ilícito, según la pesquisa— interceptaron a Rueda, le cruzaron el paso y le quitaron la Honda Wave. Uno de ellos, con una pistola calibre nueve milímetros, le disparó a quemarropa. Distintas reconstrucciones sitúan el impacto en el abdomen o en el pecho. El joven murió en el acto, tendido sobre el asfalto.
“Aparentemente fue todo muy rápido: lo interceptan, le cruzan la moto, le efectúan un disparo y le quitan la moto, prácticamente de inmediato. Al parecer, la víctima no se resistió y, en principio, le robaron solo la moto”, dijo el fiscal Sale.
Un testigo vio la escena y escuchó la detonación antes de que ambos rodados huyeran hacia el sur. El estruendo alertó a vecinos, que salieron a la calle, hallaron al cadete y avisaron a emergencias. Cuando llegaron los efectivos y el personal médico, Rueda ya no tenía signos vitales. En el lugar estuvo el padre de la víctima. El Equipo de Contención a la Víctima (ECAV) le brindó asistencia.
Sale resumió el impacto institucional con una frase sobria: “Hemos sufrido una pérdida de una persona muy valiosa para la provincia, un servidor público”. La pesquisa quedó a cargo de la fiscalía, de peritos del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF) y de la División Homicidios. Se analizaron cámaras del Centro de Monitoreo y de comercios y viviendas de avenida Colón. Los testimonios hablaron de una persecución previa al encierro.
Durante la tarde del sábado, una comisión del Departamento de Investigación Criminal del ECIF, con peritos de Criminalística y Química Legal, halló la Honda Wave oculta en un cañaveral, a unos 40 metros de un sendero de tierra, en inmediaciones de Diagonal 26/31 Suroeste y Miguel Lillo, zona descampada cercana al Canal Sur. Sobre el rodado se tomaron muestras biológicas en la empuñadura derecha, la manija de freno delantero, la empuñadura izquierda y la agarradera trasera. En busca de residuos de disparo se hisoparon el tablero, el sector medio del cubrepiernas y un control ambiental. El GEAM y Homicidios custodiaron la moto.
Frondoso Prontuario
Ese mismo sábado, por orden del fiscal Sale, efectivos aprehendieron a Delgado en la vía pública, cerca de su domicilio. El hombre, conocido en el ambiente delictivo como “El Rey”, tiene un prontuario que se extiende desde 2010: delitos contra la propiedad, violencia de género, atentado contra la autoridad, hurtos, amenazas y agresiones. En 2015 recibió una condena de dos años de prisión por un asalto y, al recuperar la libertad, volvió a ser condenado por hechos contra la propiedad.
El antecedente más grave es de mayo de 2020: fue imputado por el homicidio en ocasión de robo de Héctor Jesús Ledesma, de 58 años, ocurrido en una vivienda del barrio 11 de Marzo. Esa causa, seis años después, no había llegado a juicio oral. Ledesma, a su vez, era uno de los acusados —entonces excarcelado— por el femicidio de Priscila Paz, ocurrido en 2018.
En marzo de 2024 Delgado fue imputado por amenazas y lesiones leves agravadas por el vínculo, y afrontó en paralelo una causa por atentado contra la autoridad. La Justicia dispuso prisión preventiva y su traslado a Villa Urquiza; después atravesó períodos de arresto domiciliario. En septiembre de ese año volvió a ser imputado, esta vez junto a Juan Gonzalo Lazarte, por un robo con ganzúa. Se le impuso arresto domiciliario con monitoreo electrónico. En noviembre recuperó la libertad.
El balance es el que reabre, otra vez, el debate sobre la reincidencia: dieciséis años de antecedentes, más de una decena de causas, un homicidio anterior sin sentencia, y apenas diez meses de condena efectiva cumplida —cuatro como menor de edad por delitos contra la propiedad y seis de ejecución condicional por un hecho de violencia contra una expareja—. Estaba en libertad la madrugada en que mataron a Rueda.
La fiscalía prevé formularle cargos por homicidio agravado y evaluar la unificación de los procesos pendientes para pedir la pena máxima.
Los antecedentes de Carabajal
Con Delgado detenido, la búsqueda se concentró en Carabajal. Los allanamientos del sábado no dieron resultado. En la madrugada del domingo llegó un dato: el sospechoso podría estar en un paraje rural ligado a familiares. Los investigadores llegaron a la vivienda del abuelo, en Los Gómez. Allí lo detuvieron. La fiscalía aguardaba una orden para allanar el rancho: sospechan que allí podría estar el arma homicida.
Carabajal no es un desconocido para la Justicia tucumana. Junto a su padre, Juan Manuel “Lolo” Carabajal, aparece mencionado en la investigación por el homicidio de Ezequiel Rodríguez, de 22 años, ocurrido en mayo de 2020. Según aquella pesquisa, los hermanos Carabajal habrían discutido con Rodríguez porque este había terminado una relación con una familiar de ellos. Hubo disparos en la casa de la víctima, en Libertad y Benigno Vallejo, y un enfrentamiento posterior. Rodríguez recibió un impacto de calibre nueve milímetros a la altura de la axila izquierda.
La captura de ambos, en 2020, tuvo un sello operativo que la prensa local recordó este domingo. Por orden de la entonces fiscal Adriana Giannoni, el ECIF y Homicidios usaron un dron para confirmar que padre e hijo se ocultaban en una finca alejada de Los Gutiérrez. Efectivos del Grupo CERO se escondieron dentro de un camión de transporte de carne, irrumpieron y los redujeron. “Lolo” falleció después, mientras estaba alojado en el penal de Concepción. La situación procesal de “Cucú” en aquella causa no trascendió con precisión este domingo.
Carabajal también registró, según la hemeroteca judicial, una prisión preventiva por el crimen del preventista Rodolfo Walter González, de 52 años, interceptado en avenida Néstor Kirchner para robarle una Honda Tornado. En esa causa la fiscalía lo acusó como coautor de homicidio criminis causa.
Tanto Delgado como Carabajal, según fuentes judiciales, acumulan varias causas abiertas por robos. La investigación deberá ahora establecer el grado de participación de cada uno y someterlos a ruedas de reconocimiento antes de formalizar la imputación.
La historia de Kevin, la víctima
Kevin Samuel Rueda era oriundo de Bella Vista. Integraba la fuerza como personal transitorio policial y cursaba la Escuela de Suboficiales y Agentes. Había sido alumno del Centro Municipal de Idiomas y de la primera cohorte de Programación del Centro de Estudios Universitarios de esa comuna. Una profesora de artes marciales lo recordó como “un chico excelente en todo”. Una docente que lo había visto desde niño escribió: “Bueno, respetuoso, soñador y muy trabajador. Te vi desde niño en la escuela, luego en nuestro CeMI y tuve el orgullo de saludarte todas las semanas cuando ya vestías tu uniforme. La noticia de tu partida me duele en el alma”.

El Municipio de Bella Vista lo despidió en sus redes: “Lamentamos profundamente el fallecimiento de Kevin Rueda… Acompañamos con respeto a su familia, amigos y seres queridos. Que su recuerdo permanezca siempre entre quienes compartieron parte de su camino”. Compañeros de la fuerza lo describieron como “muy querido” y subrayaron el esfuerzo de sostener el servicio y la formación al mismo tiempo. El Comando Superior de la Policía expresó condolencias por la pérdida del agente en formación.
Una hipótesis temprana de los investigadores —aún no confirmada— es que los atacantes no advirtieron que se trataba de un policía: el uniforme de gala iba cubierto por ropa de abrigo. El fiscal Sale no afirmó que el móvil fuera otro que el robo de la moto. Lo que sí quedó asentado es que la víctima no se resistió y que, aun así, recibió el disparo «a sangre fría» después de que le quitaran el rodado.
Quedan por determinar, con pericias y reconocimientos, quién apretó el gatillo. Delgado atribuyó el disparo a Carabajal; esa afirmación debe ser sometida al contradictorio. Falta el arma. Falta la imputación formal de ambos por homicidio agravado —en la hipótesis fiscal, en ocasión de robo o criminis causa—. Falta decidir si se unifican las causas pendientes de Delgado. Y falta, sobre todo, una explicación institucional sobre cómo un hombre con un homicidio de 2020 sin juicio, una decena de expedientes y diez meses de cárcel efectiva circulaba libre la madrugada del 29 de agosto.
El desfile de Alberdi se hizo. Kevin Rueda no llegó. Abajo, la despedida con honores realizada por la Policía de Tucumán.
Así fue la despedida de Kevin Samuel Rueda estudiante de la policía pic.twitter.com/E289SMrOQL
— Cecilia Paez (@Cecilia31326244) August 30, 2026

