La investigación por la insólita confusión registrada en la Maternidad del Hospital Regional de Concepción sumó una certeza. El estudio de ADN confirmó que el recién nacido es hijo de la joven de 23 años que dio a luz el 14 de agosto. La familia recibió el resultado a través del fiscal que interviene en la causa.
El análisis genético permitió despejar el temor que había surgido después del parto. La familia quería saber si el bebé que tenía en sus brazos era efectivamente el hijo de la mujer. El resultado confirmó el vínculo biológico.
El peritaje no se limitó a ese caso. El estudio incluyó a los cinco bebés que nacieron el 14 de agosto en el hospital Miguel Belascuain y a sus respectivas madres. La Fiscalía informó que todos los perfiles genéticos coincidieron.
“En todos los perfiles de los bebés analizados coinciden sus ADN con los de sus respectivas mamás”, comunicó el Ministerio Público Fiscal a partir del informe elaborado por el Laboratorio de Genética Forense del Centro Científico René G. Favaloro de Investigaciones Penales.
La investigación recibió prioridad para acelerar los resultados y reducir la espera de las familias involucradas.
Una confusión que comenzó después del parto
El episodio se produjo luego del nacimiento del bebé. La familia esperaba una niña y tenía incluso elegido su nombre: Emma Amira. Esa expectativa surgió de los controles realizados durante el embarazo.
El padre del recién nacido, Ismael, contó que la pareja llegó desde Alberdi al hospital para un control de rutina. El parto no estaba previsto para ese día. “Nosotros no fuimos con la intención de tener al bebé ese día. Fuimos a un control rutinario porque teníamos turno”, relató.
La situación cambió cuando los profesionales indicaron una intervención quirúrgica. La mujer ingresó para una cesárea y el padre recibió después al recién nacido.
“Una enfermera llegó con el bebé en brazos, nos felicitó por la niña y me la dio. Yo estaba feliz, contento. Hasta ese momento todo era felicidad”, relató.
La primera noticia sobre un cambio en el sexo del bebé llegó más tarde. Ismael recibió un mensaje de su pareja: “Es varón, ¿qué nombre le ponemos?”.
La familia no entendió de inmediato qué había ocurrido. Según el relato del padre, al llegar al hospital dos enfermeras intentaron explicarle que se había producido un error.
También afirmó que el carnet del recién nacido consignaba inicialmente el sexo femenino. Según su relato, una enfermera tachó ese dato, colocó masculino y marcó la modificación.
La situación generó una preocupación todavía mayor: la posibilidad de que existiera una confusión en la identidad del bebé y que otra familia tuviera consigo al hijo de la pareja.
“La duda apareció porque uno piensa que puede tener el bebé de otra persona y que otra persona puede tener el suyo”, explicó Ismael.
El resultado del ADN eliminó esa incertidumbre. El bebé pertenece biológicamente a la mujer que dio a luz el 14 de agosto.
La investigación no terminó
La confirmación genética no cerró el expediente. La Justicia todavía debe establecer cómo se produjo la falla en el procedimiento de identificación dentro de la maternidad.
El fiscal Gerardo Salas dispuso medidas para reconstruir lo sucedido. El prosecretario Patricio Reynoso se presentó en el hospital junto con personal policial para tomar testimonios a integrantes del equipo médico y de enfermería que participaron de la atención.
A nivel administrativo, el Ministerio de Salud de Tucumán separó preventivamente a cuatro agentes vinculados con el procedimiento. Además, abrió un sumario para determinar eventuales responsabilidades.
La investigación interna apunta al personal que participó de la atención médica, de enfermería y de las tareas de identificación del binomio madre-hijo. También deberá reunir informes técnicos y otros elementos de prueba.
El caso quedó así dividido en dos certezas y una pregunta pendiente. El ADN confirmó la identidad biológica del bebé y descartó el temor de un intercambio con otro recién nacido. Pero todavía falta determinar por qué un varón fue identificado como niña después del parto y cómo funcionaron los controles destinados a evitar una situación de este tipo.
La respuesta dependerá ahora de las actuaciones judiciales y del sumario administrativo abierto por Salud.

