La tasa de natalidad en la provincia de Tucumán consolidó una tendencia a la baja tras el período pospandemia, ingresando en una fase de amesetamiento con un ligero sesgo decreciente. Así lo analizó el jefe del Servicio de Perinatología del Instituto de Maternidad, Marcelo Marenchino, quien inscribió la dinámica local dentro de un proceso de transición demográfica que impacta a la Argentina y a diversos países de la región. El especialista explicó que la reducción en los indicadores de nacimientos responde principalmente a transformaciones culturales de fondo, redefinición de prioridades en los proyectos de vida familiares y el impacto directo de las políticas de salud pública vinculadas con la planificación familiar y el acceso a métodos anticonceptivos.
El tocoginecólogo sostuvo que, si bien las variables macroeconómicas inciden en la toma de decisiones del núcleo familiar, el fenómeno excede la coyuntura financiera local. A nivel federal se observan marcadas disparidades regionales, registrándose las tasas más bajas de natalidad en los principales centros urbanos del país como la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Córdoba y Rosario. Marenchino advirtió además que esta retracción de la natalidad ya comenzó a proyectar sus primeros efectos estructurales en áreas prioritarias del Estado, tales como la baja en la matrícula de la educación inicial y la aceleración del proceso de envejecimiento poblacional.
Factores determinantes de la evolución demográfica en Tucumán
| Variable analizada | Impacto en la tasa de natalidad |
| Tendencia postpandemia | Caída inicial seguida de una meseta con leve sesgo descendente |
| Planificación familiar | Mayor acceso y cobertura de métodos anticonceptivos reversibles y definitivos |
| Transformación cultural | Postergación de la maternidad/paternidad y nuevos proyectos de vida |
| Efectos secundarios | Reducción paulatina en la matrícula escolar e inversión del bono demográfico |

