Un operativo de seguridad vial desplegado durante la madrugada del domingo en uno de los accesos principales a Banda del Río Salí terminó con 23 vehículos retenidos por distintas infracciones.
El procedimiento tuvo lugar entre las 4 y las 7, sobre la avenida San Martín, a la altura de los puentes Lucas Córdoba, en jurisdicción de la Comisaría de Banda del Río Salí. El dispositivo estuvo a cargo de distintas áreas municipales y contó con la cobertura de la Policía de Tucumán.
El dato central del operativo surgió de los controles de alcoholemia. Veinte conductores superaron los límites permitidos por la normativa vigente, por lo que sus vehículos quedaron retenidos. Del total, 14 fueron automóviles y seis camionetas.
Los tres vehículos restantes fueron secuestrados por otras infracciones contempladas en la Ley Nacional de Tránsito N.º 24.449.
Incidentes durante el control
El procedimiento también registró situaciones que requirieron la intervención policial. El conductor de un Peugeot 207 escapó antes de la finalización del operativo. Algo similar ocurrió con el conductor de una Volkswagen Saveiro que circulaba sin dominio colocado.
En otro episodio, un Fiat Palio pudo continuar su marcha después de que una persona designada para tal fin tomara el control del vehículo.
Además, un hombre de 45 años quedó aprehendido por un presunto hecho de atentado y resistencia a la autoridad. La investigación quedó bajo la órbita de la Unidad Fiscal Criminal de turno del Centro Judicial Capital.
Un corredor bajo control
Las pruebas de alcoholemia estuvieron a cargo de personal del Juzgado de Faltas N.º 1, agentes de Tránsito Municipal y Vigías Municipales de Banda del Río Salí. La Policía de Tucumán tuvo la responsabilidad de garantizar la seguridad durante el operativo.
El procedimiento formó parte de las acciones preventivas que buscan reforzar los controles en los principales corredores vehiculares del área metropolitana.
El objetivo oficial es reducir las conductas de riesgo al volante y prevenir siniestros viales en una zona de alta circulación. Los controles apuntaron, en particular, a detectar a conductores que circulaban bajo los efectos del alcohol y a retirar de las calles los vehículos que incumplieran las normas vigentes.

