La Nación tiene retenidos casi 15 mil millones de pesos que, en proporción a la extensión de la red vial nacional, debieron destinarse a las rutas que atraviesan Tucumán. Ese dinero, junto con el resto de los fondos no ejecutados, está colocado en plazos fijos y títulos públicos. Es la “timba” financiera que describe la investigación de Hugo Alconada Mon publicada este domingo en La Nación.
El cálculo surge de un dato concreto: al 31 de mayo de 2026 el fideicomiso SisVial —el que capta la porción del Impuesto a los Combustibles Líquidos destinada a la red vial nacional— tenía $1.038.779 millones sin aplicar a obras. De ese total, $1.001.018 millones estaban invertidos en títulos públicos ($854.234 millones) y plazos fijos ($146.784 millones). Otros $37.761 millones permanecían inmovilizados en una cuenta corriente del Banco Nación.
Tucumán concentra 575 kilómetros de rutas nacionales sobre un total de aproximadamente 40.200 kilómetros. Eso representa el 1,43 % de la red. Aplicado al monto no ejecutado, la porción atribuible a la provincia asciende a $14.859 millones. Para el NOA completo (Jujuy, Salta, Tucumán, Santiago del Estero y Catamarca), que suma 6.221 kilómetros (15,48 % de la red), la cifra trepa a $160.760 millones.
No se trata de una deuda contable formal ni de un crédito ya liquidado a favor de las provincias. El SisVial es un fondo de destino nacional. Pero la proporcionalidad por kilómetro es el único criterio objetivo disponible para medir cuánto de ese dinero retenido debió impactar en las rutas tucumanas y del noroeste.
Los números completos que reveló Alconada Mon
Entre el inicio del gobierno de Milei y mayo de 2026, el SisVial recaudó $1.503.252 millones. Solo ejecutó $394.406 millones, es decir el 26,2 %. La subejecución alcanzó el 73,8 %.
El desglose anual es el siguiente:
- 2024: recaudó $360.238 millones y ejecutó apenas $40.668 millones (11,3 %).
- 2025: recaudó $692.514 millones y ejecutó $270.592 millones (39 %).
- Enero-mayo 2026: recaudó $450.500 millones y ejecutó $83.144 millones (18,5 %).
Si se toma el renglón más restrictivo de “ingresos por distribución” que efectivamente entraron a la cuenta del Banco Nación ($247.628 millones en 2024, $502.928 millones en 2025 y $331.277 millones en los primeros cinco meses de 2026), la ejecución sube al 36,5 %. Aun así, más de mil millones de pesos quedaron fuera de las obras.
Con el dinero retenido se podrían haber intervenido entre 20.000 y 25.000 kilómetros de la red vial nacional, casi dos tercios del total, según el costo por kilómetro que surge de la licitación 14/26 de Vialidad Nacional.
La operatoria difusa del Gobierno
El SisVial es un subsistema del fideicomiso creado por el decreto 976/01. Nació por exigencia del Banco Mundial para que la porción del Impuesto a los Combustibles Líquidos no se desvíe a gastos corrientes. Su objetivo legal es exclusivo: financiar la construcción, el mantenimiento y la rehabilitación de la red vial nacional.
El Ministerio de Economía es la autoridad de aplicación. El Banco de la Nación Argentina actúa como fiduciario a través de la cuenta corriente 330.902/9. El fideicomiso está fuera de la Ley de Administración Financiera del Sector Público Nacional. Lo controlan la Sindicatura General de la Nación y la Auditoría General de la Nación, aunque no se registran revisiones recientes. Los auditores externos (González Fischer y Asociados) no formularon salvedades en los informes verificados.
Hasta mediados de 2025 casi todo el dinero estaba en plazos fijos. Luego, por instrucción del decreto 425/2025, el Gobierno giró la cartera hacia títulos públicos. Al 31 de diciembre de 2025 el 100 % de las inversiones ($664.494 millones) estaba en ese tipo de instrumentos. En marzo de 2026, mientras la ejecución en obras fue de apenas $1.090 millones, las inversiones financieras crecieron $83.840 millones.
La ausencia de presupuestos aprobados para 2024 y 2025 —se prorrogó el de 2023— amplió la discrecionalidad sobre los fondos fiduciarios. El Presupuesto 2026 se sancionó el 26 de diciembre pasado, pero los fideicomisos conservan márgenes amplios de reasignación.
El resultado práctico es el que describe Alconada Mon: el SisVial funciona como una “mesa de dinero”. Los recursos con destino legal a las rutas se colocan en el mercado financiero mientras el 65-70 % de la red vial nacional se encuentra en estado regular o malo, según el informe de la Federación de Personal de Vialidad Nacional de diciembre pasado.
En Tucumán el diagnóstico es aún más duro. Un relevamiento de Vialidad Nacional midió que el 60 % de los kilómetros evaluados de rutas nacionales estaba en estado “malo”. Las rutas del NOA, en particular la 9 y la 34, acumulan reclamos de gobernadores y transportistas. Mientras tanto, el Gobierno avanza en un esquema de concesiones con peaje que incluye tramos estratégicos de la región bajo el argumento de que el mantenimiento pasará a manos privadas sin subsidios del Tesoro.
Los casi 15 mil millones de pesos atribuibles a Tucumán y los más de 160 mil millones del NOA no llegaron al asfalto. Están en plazos fijos y títulos públicos.

