El gobernador Osvaldo Jaldo confirmó la salida del funcionario y adelantó que firmará el decreto para aceptar la renuncia. De acuerdo con esa información, Eduardo «Lalo» Cobos, exdefensor del Pueblo de Tucumán, asumiría la conducción del organismo.
La crisis interna alcanzó su punto más alto a fines de julio. Lausberg envió una intimación formal a Ascárate mediante el expediente 4217/390-L-2026. En ese documento le exigió que dejara de emitir órdenes, instrucciones o requerimientos administrativos que no llevaran también su firma.
La controversia surgió por la Nota N° 159/2026, a través de la cual la Intervención solicitó un informe sobre la situación laboral de 13 agentes del ERSEPT. Lausberg sostuvo que esa actuación implicó una «incompetencia, usurpadora delegación de funciones y posible configuración de delitos contra la Administración Pública».
La subinterventora respaldó su posición en el Decreto de Necesidad y Urgencia N° 2/3, luego ratificado por la Ley N° 9982, normativa que le otorgó autonomía exclusiva en materia administrativa y financiera dentro del ente regulador. También sostuvo que existía un contexto de hostigamiento hacia trabajadores del organismo y mencionó denuncias previas por amenazas. A ese escenario se sumaron reclamos gremiales impulsados por la Asociación de Trabajadores del Ente Regulador de Energía de Tucumán (ATERET).
Ascárate respondió a la intimación con un rechazo formal. Argumentó que los decretos que dispusieron su designación en 2024 le otorgaban las facultades propias de la Intervención y afirmó que el pedido de información a Recursos Humanos formaba parte de las funciones habituales del cargo. Además, consideró que las atribuciones de Lausberg no podían limitar las competencias de la máxima autoridad del organismo.
La salida de Ascárate ocurrió apenas tres meses después de que la Legislatura provincial aprobara la creación del cargo de subinterventor del ERSEPT, una decisión que despertó fuertes cuestionamientos de la oposición durante el debate parlamentario. Lausberg, quien ocupó anteriormente la vicepresidencia de Canal 10, quedó al frente de esa nueva función.
Ascárate había asumido la conducción del ERSEPT en mayo de 2024. Durante su presentación expresó que uno de sus principales objetivos era «Recuperar este ente regulador como un organismo de control que beneficie a los usuarios, defendiendo sus intereses y asegurando la accesibilidad y calidad del servicio». Su gestión terminó en medio de una disputa de competencias que paralizó el funcionamiento interno del organismo y derivó en su renuncia.

