Apareció el feriante buscado desde el 21 de junio: está internado en grave estado en el hospital Padilla

El caso de Abel Gonzalo Palacio, el feriante tucumano de 37 años que permanecía desaparecido desde el pasado 21 de junio, sumó un capítulo de profunda gravedad institucional y familiar. Tras casi dos semanas de búsqueda, sus allegados confirmaron que el hombre se encuentra internado con pronóstico reservado en el hospital Ángel C. Padilla de San Miguel de Tucumán, adonde ingresó el mismo día de su desaparición en condición de indocumentado (NN) y con un severo traumatismo craneal.

La confirmación del paradero de Palacio, sin embargo, desnudó severas deficiencias en los protocolos de cruzamiento de datos de la Policía de Tucumán y del propio sistema sanitario. «Desde el día uno de la desaparición estuvo en el hospital Padilla, ingresado como NN», denunció Liliana Palacio, hermana de la víctima. Según la reconstrucción preliminar brindada por los profesionales médicos, el hombre fue trasladado de urgencia al centro asistencial por personas cuya identidad aún no fue determinada. Debido a las heridas, fue intervenido quirúrgicamente, se encuentra inconsciente con asistencia respiratoria mecánica y su cuadro clínico se complejizó en las últimas horas debido a una complicación respiratoria intrahospitalaria.

Palacio había sido visto por última vez en la tarde del domingo del Día del Padre, tras finalizar su jornada laboral en el puesto de indumentaria que posee su familia en la feria de El Manantial. Minutos después de las 17:00, el comerciante acondicionó la mercadería en la caja de una camioneta para emprender el regreso hacia su domicilio en la ciudad de Banda del Río Salí. Mientras un sobrino conducía el vehículo por la avenida Néstor Kirchner (ex Roca), la víctima viajaba en el sector de carga. Al arribar al destino, el conductor constató que su tío ya no se encontraba a bordo.

A pesar de que la familia formalizó la denuncia judicial de manera inmediata y de que las fuerzas de seguridad ejecutaron al menos dos operativos oficiales de rastrillaje en la traza vial, los procedimientos no arrojaron resultados positivos en el terreno. La hipótesis principal de la familia apunta a un siniestro vial o una caída accidental del rodado en movimiento, aunque la investigación judicial deberá determinar la secuencia exacta de los hechos.

El hallazgo reabrió un fuerte cuestionamiento sobre la falta de articulación entre las dependencias policiales que instruían la causa y el nosocomio público. «Cuántas veces fuimos al hospital… pero nos decían que no había nadie con ese nombre», recriminó la hermana de la víctima, quien además objetó el rol de la fiscalía y la policía de la provincia por no haber cotejado de forma temprana el ingreso de pacientes varones indocumentados con las denuncias activas por desaparición de personas.

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