La imposibilidad de Juan Manzur de lograr un armado propio dentro del Partido Justicialista le obligó a desistir de intentar un regreso por dentro del peronismo tucumano y ahora el único dirigente que se atrevió a mostrarle su apoyo, Fernando Juri Debo, anunció a través del multimedio propiedad de Carlos Cisneros que el ex gobernador competirá con Osvaldo Jaldo pero por fuera.
Con fuertes críticas al actual mandatario, lanzó: “Vamos a tener dos listas, una a Jaldo y otra a Manzur. Porque yo creo que unidad no es amontonar”. Y profundizó: “No es lugar para todo el mundo. La carpa se iba a ampliar, pero la carpa nunca se amplió”.
Las declaraciones fueron realizadas en Enterate Play, el canal de streaming y multimedio propiedad del diputado nacional Carlos Cisneros, uno de los principales referentes enfrentados al gobernador Osvaldo Jaldo en el escenario político tucumano. Fernando Juri Debo, exlegislador justicialista, exdefensor del Pueblo y uno de los hombres de mayor confianza del senador nacional Juan Manzur, expuso con crudeza las tensiones internas del peronismo tucumano y anticipó una ruptura abierta de cara a las elecciones de 2027.
Con 73 años de edad y más de cincuenta de militancia, Juri Debo afirmó que es la primera vez que “me duele el peronismo”. “Me duele porque lo que estamos viendo hoy en Tucumán no es peronismo”, lanzó durante la entrevista. Desde esa premisa, cuestionó duramente la conducción del espacio liderado por Jaldo, al que acusó de haber transformado el partido en un esquema vertical basado en el cumplimiento de órdenes y el control estricto de la estructura.
“El peronismo se transformó en una cuestión de mandato cumplido, de órdenes”, sostuvo el dirigente. Y fue aún más contundente al describir el estilo de conducción del gobernador: “Él no persuade, él ordena”.
El punto central de la entrevista llegó al proyectar el escenario electoral. Juri Debo descartó cualquier posibilidad de unidad real dentro del peronismo local y confirmó que el sector manzurista competirá por fuera del oficialismo. “Vamos a tener dos listas, una a Jaldo y otra a Manzur. Porque yo creo que unidad no es amontonar”, afirmó sin matices. Y agregó: “No es lugar para todo el mundo. La carpa se iba a ampliar, pero la carpa nunca se amplió”.
En esa línea, anticipó que el manzurismo no participará de una interna partidaria. “Nosotros vamos a salir con Manzur… Ir a la interna es entregarse y hoy el aparato en política es el que define, vamos a salir por afuera”, sostuvo. Reivindicó a Juan Manzur como la figura que “viene defendiendo la causa peronista” y aseguró que “el que defiende el peronismo es el hombre con el que yo voy”. Incluso proyectó su rol futuro: “Manzur está decidido a ser gobernador” y “puede mostrar futuro”.
Juri Debo afirmó que Manzur cuenta con respaldo territorial silencioso. Según su relato, muchos dirigentes que hoy ocupan cargos en la función pública —intendentes, delegados comunales y legisladores— mantienen contacto permanente con el senador nacional, pero no lo expresan públicamente por temor a represalias. “De esta última reunión a Manzur lo hablaron más de 40 personas, pero no lo dicen porque todos tienen temor”, aseguró.
En un pasaje particularmente duro, acusó al oficialismo de ejercer presión sobre los dirigentes a través de sus cargos y salarios. “Juegan con la alforja no solo con el coya; juegan con el sueldo de hambre que cobra la gente y eso es apriete y eso no es peronismo”, manifestó.
Las críticas de Juri Debo no se limitaron al estilo de conducción. También apuntó contra el alineamiento del peronismo tucumano oficialista con el Gobierno nacional de Javier Milei. “Ayer, fuimos cómplices, el peronismo de Tucumán es cómplice de Adorni, porque no dimos quórum, y solo fueron dos legisladores, Carlos Cisneros y Pablo Yedlin los que bajaron. Los otros tres, como responden a una orden de acá, no fueron”, lanzó, en referencia a los integrantes del bloque Independencia que responden a Jaldo: Javier Noguera, Gladys Medina y Elia Fernández de Mansilla.

Además, recordó el pasado político de Jaldo y le enrostró contradicciones. Señaló que el gobernador juró en la Cámara de Diputados “por el mejor gobernador de la historia, José Jorge Alperovich, por la memoria de Néstor y por la conducción de Cristina”. Hoy, remarcó, Alperovich está preso y “se le soltó la mano”, mientras que Cristina también enfrenta causas judiciales. Cuestionó asimismo la confiabilidad de los acuerdos internos, particularmente el anuncio de repetir fórmula con el vicegobernador Miguel Acevedo. “Yo si fuera Miguel Acevedo no le creería… es el abrazo del oso. Porque yo, si alguna vez Osvaldo Jaldo me dice a mí ‘firmamos ante Escribano’, con el colegio de Escribano me va a hacer lo mismo, y lo va a hacer a Miguel y a cualquiera”, argumentó.
Hacia el cierre de la entrevista, Juri Debo insistió en que la crisis del peronismo tucumano no es coyuntural sino estructural. “Estoy sentido, estoy dolido. No es el peronismo que yo quiero”, dijo. Y disparó: “Hoy el peronismo en Tucumán está en todos lados menos en la Casa de Gobierno”.
Las declaraciones de Fernando Juri Debo en Enterate Play, el multimedio de Carlos Cisneros, contrastan con la demostración de fortaleza territorial exhibida recientemente por el gobernador Osvaldo Jaldo. En su cuarta reunión masiva de dirigentes peronistas, realizada en el predio de ATSA en El Cadillal, Jaldo congregó a más de 500 referentes de las tres secciones electorales —este, oeste y capital—, incluyendo dirigentes institucionales y militantes de base que continúan activos pese a no haber accedido a cargos en las últimas elecciones. Acompañado por el vicegobernador Miguel Acevedo, la intendenta Rossana Chahla y gran parte de su gabinete, el mandatario consideró que con ese encuentro “prácticamente hemos cubierto todo el territorio”.

