Tras liderar el acto de apertura de la zafra 2026 en el ingenio Santa Bárbara de Aguilares, Sebastián Budeguer, directivo del Grupo Budeguer, dialogó con Tendencia de Noticias sobre la situación actual de la planta, las expectativas para la campaña y el impacto que las recientes lluvias podrían tener en la cosecha.
El empresario señaló que, pese a los múltiples desafíos, el ingenio está inmerso en una etapa de transformación con perspectivas de crecimiento alentadoras.
“Recibimos un acompañamiento muy entusiasta por parte de la comunidad en esta jornada que marca el inicio de una nueva etapa para Santa Bárbara”, aseguró Budeguer.
El control del ingenio fue asumido por la empresa a finales del año pasado, y desde enero han trabajado intensamente en la preparación del establecimiento para afrontar la campaña en mejores condiciones que las de 2025.
“El diagnóstico inicial reveló un gran potencial sin explotar y oportunidades importantes de mejora en lo operativo y productivo. Aunque hubieron años complejos y campañas no realizadas, esto demuestra el margen para crecer y mejorar”, añadió.
En cuanto a la preparación de la planta, Budeguer afirmó que durante el verano se reforzaron significativamente las condiciones de trabajo y producción para sostener la actividad a lo largo de toda la zafra.
Sobre las expectativas, indicó que será una campaña diferente debido al retraso en el inicio por las obras de mejora, pero con la intención de mantener una zafra prolongada y dar respuesta a todos los productores.
Sin embargo, alertó sobre las dificultades climáticas: “Las lluvias recientes afectan varios lotes, y los pronósticos anuncian un invierno posiblemente más húmedo que lo habitual, lo que podría interrumpir la cosecha”.
El directivo insistió en que, aunque existe el riesgo de no cosechar toda la caña al final del ciclo, una adecuada planificación y logística pueden atenuar el impacto. Añadió que, en ausencia de heladas severas, la permanencia de la caña en pie no necesariamente se traduce en pérdidas irreversibles, siendo una práctica común en otras regiones.
Finalmente, Budeguer expresó que enfrentan los meses venideros con una combinación de realismo y optimismo. “La agroindustria es dinámica y está sujeta a muchos factores externos. El mayor desafío será adaptarnos y adoptar decisiones flexibles que permitan sortear las dificultades productivas y climáticas a lo largo de la zafra”, concluyó.

